«Somos responsables de nuestro pasado»

La escritora, crítica y economista valenciana presenta una novela más realista que real que se mueve en dos épocas lejanas pero similares

La escritora María García-Llibrerós posa en unos jardines con su séptima novela que salió a la venta el pasado 25 de noviembre, «Diario de una Sombra»
La escritora María García-Llibrerós posa en unos jardines con su séptima novela que salió a la venta el pasado 25 de noviembre, «Diario de una Sombra»

La escritora, crítica y economista valenciana presenta una novela más realista que real que se mueve en dos épocas lejanas pero similares

Ambientada en la década de los años 70, María García-Llibrerós recupera en su última obra parte de su memoria histórica y que posteriormente traslada al relato del diario de Elsa, una joven soñadora que vive una apasionada historia de amor en el verano de 1972 en Londres y que, a través de sus escritos, años más tarde revela una verdad que trunca la vida del que fuese su enamorado, Gabriel Pradera.

Tal y como confesó la escritora valenciana a LA RAZÓN, un buen novelista bucea en la memoria y escarba en los recuerdos, ya que, a su criterio, para cualquier escritor que se precie, la memoria es el elemento fundamental para construir nuevas historias. Tal vez, por eso insistía en que una novela es una gran mentira repleta de verdades. «Cualquier libro que ponga ‘novela’ es una mentira, pero es una mentira que contiene muchas verdades, porque si estas no existiesen, el relato no tendría interés para los lectores».

Así pues, siendo fiel a su estilo, Llibrerós ha creado una ficción en «Diario de una sombra» que se nutre de grandes dosis de realidad gracias a los recuerdos, los sentimientos e incluso los sueños que «afloran» buscando en los recovecos de su memoria.

Por otra parte, quiso resaltar la importancia del pasado, «somos responsables de nuestra historia y el resultado de nuestro pasado», recuerda en cada una de sus intervenciones. Además, habló de la memoria selectiva como esa facultad del alma y mecanismos de autodefensa que nos permite amortiguar los hechos dolorosos y resaltar los felices. «En esta historia nos encontramos con Gabriel, una hombre ambicioso que tras amortiguar un hecho en el que obró mal cuando era joven, de repente, al leer el diario de Elsa se le trastoca toda su vida con algo que pensaba olvidado y que consigue removerle la conciencia. A Gabriel Pradera le va a cambiar la existencia».

A pesar de ser una novela que retrocede en el tiempo es una obra que se podría enmarcar perfectamente en la actualidad. Se muestran numerosos paralelismos y situaciones que se repiten 40 años después. «Los problemas son los mismos de siempre, los sentimientos tampoco cambian. El amor que mueve el mundo, la envidia, la avaricia...».

Otras coincidencias que narra la historia en relación con el mundo actual, son la crisis y la inflación y la fuga de cerebros. «Quería retomar el tema de la inmigración española que parece que se ha olvidado con demasiada rapidez a pesar de sus consecuencias nefastas».

Sobre su labor como escritora y crítica afirmó que es mucho más complicado escribir, aunque gracias a la crítica literaria se perfecciona el arte de la escritura. Por otra parte, destacó que realizar saltos en el tiempo no ha supuesto una verdadera complicación, pero que sí se debe tener cuidado en no convertir el relato en un rompecabezas para el lector, ya que fácilmente se aburrirá y abandonará el libro que tenga entre manos.

Licenciada en Ciencias Económicas y en Ciencias Políticas y Sociología por las universidades de Valencia y Madrid, respectivamente, María García-Lliberós, fue directora general de Medios de Comunicación Social de la Generalidad Valenciana, directora del Centro Regional de TVE en Valencia, y delegada de RTVE en la Comunidad Valenciana.