Baloncesto

Hoy se cumplen 25 años del primer regreso de Michael Jordan

Volvió con el número 45, el dorsal que llevaba en su breve etapa jugando al béisbol. Luego llegarían Space Jam, el cuarto, el quinto y el sexto anillo

Michael Jordan, después de ganar su sexto anillo de campeón de la NBA
Michael Jordan, después de ganar su sexto anillo de campeón de la NBA

El 6 de octubre de 1993 Michael Jordan anunciaba su adiós a las canchas. ¿El motivo? Hubo más de uno. Hay quien asegura que después de ganar el oro en los Juegos de Barcelona ya se planteó la retirada. El asesinato de su padre, James Jordan, en julio de 1993 en una estación de servicio fue el principal detonante. “Air” decidió dejar el baloncesto pocos meses después. Como homenaje a su padre, un fanático del béisbol, decidió ofrecerse a una de las franquicias más potentes del país, los Chicago White Sox. El equipo era propiedad del dueño de los Chicago Bulls, Jerry Reinsdorf. Reinsdorf le acogió, respetó su contrató con los Bulls, pero Jordan sólo jugó algunos partidos en el equipo vinculado, los Birmingham Barons. Era poco más que un jugador de relleno.

La fiebre del béisbol le duró poco. El 18 de marzo de 1995 una frase salida de un fax en Washington paralizó el planeta: “I’m back” (Estoy de vuelta). Su agente David Falk anunció el regreso de Jordan. Un día después, el 19 de marzo de 1995, hace justo 25 años, “Air” reaparecía con la camiseta de los Bulls. Lo hizo, pero no con el número 23. Estaba colgado en lo más alto de United Center. En su camiseta lucía el 45. El mismo número que había llevado en su etapa en los Barons, el mismo número que llevaba su hermano en el instituto. Enfrente estaba uno de sus rivales de cabecera: los Pacers de Reggie Miller. Jordan jugó casi todo el partido. Se fue hasta los 43 minutos en pista y anotó 19 puntos (con un horrible 7/28 en tiros de campo), cogió 6 rebotes y repartió 6 asistencias. Los Bulls perdieron, pero fue una noche de fiesta en las oficinas centrales de la Liga en Nueva York. 35 millones de estadounidenses vieron el partido en algún momento. Ningún otro de la primera fase de la NBA ha tenido esa audiencia.

Aquella derrota (103-96) no le frenó. Los Bulls eran el equipo de Scottie Pippen y se habían convertido en un grupo que peleaba por entrar en los playoffs en la Conferencia Este. Su balance (34/32) era casi de un 50 por ciento de victorias y derrotas. Hasta que volvió Jordan. En sus dos siguientes partidos, Boston y Orlando, anotó 27 y 21 puntos. Se fue hasta los 33 con canasta decisiva incluida en Atlanta ante los Hawks y luego llegó lo del Madison. En el Garden se desató. Anotó 55 puntos, 35 en los dos primeros cuartos. Ganaron los Bulls. En los últimos 17 partidos sumaron 13 victorias y sólo cuatro derrotas para llegar sobrados a los playoffs. En la lucha por el título se toparon en semifinales de Conferencia con los Magic de Penny Hardaway y un joven Shaquille O’Neal. Jordan se fue pronto de vacaciones. Fue perfecto para terminar de grabar Space Jam y para ganar el cuarto (1996), el quinto (1997) y el sexto anillo (1998).