“Facu quedáte; Facu quedáte; Facu quedáte”

El título de la Supercopa y el MVP no cambian los planes de Campazzo. El base argentino tiene decidido abandonar el Madrid ya

En las celebraciones de los títulos del Real Madrid siempre suena un tema de Love of Lesbian. Se trata de Toros en la Wii (Fantástico), uno de los himnos del grupo catalán. Después de la Supercopa ganada al Barça en Tenerife la banda sonora es otra. El vestuario, el cuerpo técnico, los despachos de la sección de baloncesto y el madridismo claman por un imposible: “Facu quedáte; Facu quedáte; Facu quedáte”. Facundo Campazzo volvió a ser la pieza determinante en el vigésimo título de la era Laso, pero eso no va a hacer cambiar los planes del base argentino. Su destino inminente se encuentra en Estados Unidos. El Facu no quiere esperar más para dar el salto a la NBA.

Desde Argentina algunos medios aseguran que la victoria en el último clásico puede haber sido el partido de despedida de Campazzo como madridista. Él, abrazado a un nuevo trofeo de MVP, no miraba al futuro: “No quiero pensar más allá de hoy, no sé qué va a pasar ni mañana. Disfrutar el momento, con tranquilidad. Mis compañeros me están haciendo algo increíble… El día a día es increíble por todo lo que se está hablando. Yo estoy tranquilo y dándolo todo en el Real Madrid y por el momento me quedo dando al ciento por ciento aquí”. Se trataba de no estropear una celebración como algún miembro de la primera plantilla futbolera hizo años atrás.

La salida de Doncic y los problemas físicos de Llull han convertido a Campazzo en el emblema de la última etapa del “lasismo”. El Madrid ha ganado cuatro de los cinco últimos títulos nacionales (Liga 2019, Supercopas de 2019 y 2020 y Copa del Rey 2020) y en todos ellos el Jugador Más Valioso ha sido el mismo: Campazzo. El último título y el último premio no van a hacerle cambiar de opinión. Tiene decidido marcharse. No hay marcha atrás. La clave es el cuándo y eso se concretará en cuanto la NBA fije las fechas del mercado y las condiciones laborales para la próxima temporada. La burbuja en Disney termina como muy tarde el 13 de octubre así que a mediados de mes, como muy tarde, comenzarían los movimientos. El Facu tiene un cartel notable en Estados Unidos. Hay al menos cuatro franquicias que podrían estar interesadas en su contratación. Los Mavericks de Dallas de su ex compañero Doncic; los Timberwolves de Minnesota donde su compatriota Pablo Prigioni, base y ex madridista también, ejerce como técnico ayudante; los Spurs por recomendación directa de Ginóbili, otro compatriota, y los Nuggets de Denver. La franquicia que se haga con sus servicios sólo puede aportar 750.000 dólares de la cláusula de seis millones que contempla su contrato. Pero eso a estas alturas y con la firme intención de abandonar el Madrid carece de importancia.

Quedaría por ver cómo repercute su adiós en una plantilla en la que es desde hace tiempo el factor diferencial. El Madrid de Laso se rearmó a la salida del Chacho, a la de Doncic y a las lesiones de Llull... Hay margen de confianza, aunque la ascendencia del argentino en este momento va más allá del peso que tuvieron en el equipo sus compañeros. Laso ya ha recordado que el mercado sigue abierto. Y eso apunta directamente otra vez a la NBA y a los descartes que se produzcan en la Liga estadounidense. El Madrid sin Campazzo se quedaría con Laprovittola, Alocén y Llull como bases. El argentino no ha sido muy de la confianza del técnico hasta ahora; Alocén y sus 19 años acaban de llegar y el Llull director no es el de hace temporadas. La cláusula de Campazzo tendrá como destino la contratación de un base top que tape la marcha del Facu. A Laso, después de su vigésimo título en el banquillo blanco, no le quedaba otra que centrarse en el presente: "Es jugador del Madrid. Ha hecho una gran Supercopa. No pienso en el futuro. Nos ha ayudado a ganar y ha demostrado su compromiso con el club. Estamos encantados de que haya sido el MVP, pero podría haber sido cualquier otro”.