Roland Garros: demasiado fácil para Nadal, que abusa de McDonald y ya está en tercera ronda

El balear sólo cedió cuatro juegos ante el estadounidense (6-1, 6-0 y 6-3). Su próximo rival será Nishikori o Travaglia

Comentaba Carlos Moyá en una entrevista previa a Roland Garros que lo que le había faltado a Rafa Nadal en el Masters 1.000 de Roma era haber tenido alguna dificultad en las dos primeras rondas, pasar momentos difíciles y superarlos. Le llegaron contra un rival como Schwartzman en cuartos de final y ahí se notó la falta de competición y de ritmo. Perdió en dos sets. En Roland Garros tendrá que esperar un poco más para encontrar esas situaciones complicadas, porque si bien el primer encuentro tuvo que trabajar un poco más para imponerse a Gerasimov, en su segundo compromiso no encontró rival en Mackencie McDonald, que apenas fue capaz de hacerle cuatro juegos (6-1, 6-0 y 6-3). El partido de ensueño del estadounidense, de esos en los que no tienes nada que perder y mucho que disfrutar, se convirtió en una pesadilla y para Rafa fue poco más que un entrenamiento. Ahora, al manacorense le espera el ganador del Nishikori-Travaglia. El japonés no está en su mejor momento, pero sería otra cosa: hablamos de un finalista de Grand Slam que ha sido capaz de superar dos veces al zurdo en trece enfrentamientos. Quien ya no será un problema es Isner, presunto rival en octavos que se ha quedado en el camino, al ser derrotado por Korda (6-4, 6-4, 2-6 y 6-4).

Lo de jugar partidos más apretados es una necesidad sobre todo para entrenar la cabeza. La de Nadal es uno de sus fuertes, esa capacidad de sacar lo mejor cuando se está al límite, de no alterarse, pero hace mucho que no tiene esas sensaciones, y seguro que problemas van a venir de aquí en adelante en París. Hay que prepararse para soportar la tensión y llevarse los puntos disputados clave, porque el resto de aspectos parecen en su sitio. Fue muy superior Nadal a su rival y la única nota positiva es que no acumula cansancio. La verdad es que físicamente se está viendo muy bien al ganador de 19 Grand Slams, rápido de piernas, explosivo. El tenis también va por buen camino. McDonald también comprobó que pese a las condiciones plomizas y las nuevas bolas pesadas, el golpe de derecha de Rafa sigue haciendo daño y la bola brinca y coge efectos. Se ve al balear a veces como que le quiere dar todavía más fuerte de lo habitual quizá por estas situaciones especiales. Ya tras su primer partido la única pega que se puso es no haber jugado lo suficientemente largo en algunos momentos. Físico y tenis van bien, falta por tanto que a ello se una la mentalidad. Roland Garros es muy largo. Son siete partidos, a Rafa le quedan cinco si quiere su decimotercer triunfo allí, e igualar los 20 “Grandes” de Federer. Si hasta a ratos salió el sol en París este cuarto día de competición.