Rafa Nadal, LeBron James... haz lo que debes

El mejor deportista español de la Historia, como la estrella de la NBA, sigue cumpliendo. Algo que no pueden decir otros

Dando un paseo por el Madrid confinado se puede ver una campaña publicitaria de un banco en la que aparece Nadal. Es un recuerdo de la primera ola ahora que la segunda amenaza con devorarnos. Rafa lleva seis meses ahí, toda una vida. Brazos en alto, puño cerrado... si su rostro no estuviera en la imagen sería igualmente reconocible. Los mensajes tienen la misma validez que en primavera. «Las remontadas no son una cosa mía. Son una cosa nuestra». «Vamos, familias». «Vamos, pymes». Rafa sigue cumpliendo. Algo que no pueden decir otros. Él lo está haciendo en París adentrándose en la segunda semana del Roland Garros más extraño. Incluso para él, para quien la Philippe Chatrier es poco menos que su despacho.

Nadal es un animal de costumbres, en realidad lo somos todos, aunque algunos no lo reconozcan. Las dudas que él mismo tenía sobre su capacidad de adaptación a un escenario inédito va despejándolas conforme avanza el torneo. Las bolas, el frío, la lluvia, el viento, el techo de la central, la falta de público, la imposibilidad de ir a cenar al Café de la Paix o a L’Avenue... Nadal, además de ganar más que nadie en la tierra batida, también sabe adaptarse. Es cuestión de supervivencia y de saber ajustarse a lo que esperan de uno. Hacer lo que debes. Como ha hecho otro de los más grandes: LeBron James. La estrella de los Lakers lleva tres meses confinado en la burbuja de Disney y está a dos victorias de ganar su cuarto anillo en la NBA. Con 35 años, camino de los 36, asegura que en su vida nunca ha estado tan centrado en el baloncesto como ahora. Como Rafa una vez más en París.