NBA: LeBron James y sus colegas votan a Biden; los dueños, a Trump

La estrella de los Lakers colocó en sus redes sociales el emoji de un payaso en la cara de Trump durante el último debate electoral

LeBron James, en un acto en Ohio con Michelle ObamaTony DejakAP

Imaginen que en España un buen día a Rafa Nadal se le ocurre colocar en alguna de sus cuentas en las redes sociales un emoji de un payaso en la cara de Pedro Sánchez. Eso puede suceder y ha sucedido en Estados Unidos. En el último debate electoral de las elecciones estadounidenses celebrado el 22 de octubre, LeBron James, la superestrella de la NBA, colocó el emoji de un payaso en el rostro de Donald Trump. Es el último capítulo de la guerra entre las estrellas de la Liga, antes apolíticas y ahora mayoritariamente demócratas, y el todavía Comandante en jefe de los Estados Unidos.

La guerra con Donald Trump viene de lejos. En una liga con más de un 70 por ciento de jugadores afroamericanos la llegada del multimillonario empresario no fue bien acogida por las estrellas de la NBA. Y eso que sólo el 20 por ciento de los jugadores se inscribieron para votar en 2016. Este año todo ha cambiado. Se han inscrito más del 95 por ciento y muchos de ellos ya han reconocido que han votado demócrata. Chris Paul, el presidente del sindicato de jugadores (NBPA), ha participado en mitines con Joe Biden; LeBron James ha aparecido en actos electorales reclamando el voto junto a Michelle Obama en la campaña “More than a vote”. Y no sólo las estrellas, también los entrenadores. Steve Kerr, técnico de los Warriors, o Gregg Popovich, ex miembro del Ejército de Estados Unidos y entrenador de los Spurs, también se han significado contra Trump. “Votar a Trump es un voto en contra de los ideales sobre los que se fundó nuestra democracia. El país está en una encrucijada y cada uno de nosotros debe decidir dónde estamos. Yo defiendo la verdad sobre las mentiras, defiendo la igualdad y rechazo la supremacía blanca. Creo en la compasión, en la decencia y en que nuestros veteranos son verdaderos héroes estadounidenses. Ahora es el momento de que decidas. Nuestra democracia está en juego, así que por favor estén conmigo, unidos en la tierra de los libres y el hogar de los valientes. Estoy con Joe Biden”, ha afirmado Popovich.

Las protestas de los jugadores contra Trump se hicieron especialmente presentes en la burbuja en Disney. Mensajes en las camisetas, el parón de tres días impulsado por los Bucks y las protestas contra el racismo mostraron el rostro más combativo de los jugadores y tuvieron una respuesta inmediata. “Cuando veo personas arrodilladas durante el juego y que faltan al respeto a nuestra bandera y a nuestro himno nacional, lo que hago es pagar la televisión”, afirmó el presidente. Los ataques antes de las Finales entre los Lakers y los Heat se centraron en LeBron James. “Es un vocero del Partido Demócrata, un vocero muy desagrable. He logrado muchas cosas por la comunidad afroamericana y la gente no lo quiere ver. Él es un gran jugador, pero la gente no quiere ver a alguien como él haciendo esas cosas. Es un enemigo”, soltó Trump. También cargó contra la NBA en general: “Se ha vuelto tan política que a nadie le importa más. Ni siquiera sé qué equipos están en las Finales”.  Y tuiteó sobre la audiencia de la serie entre Lakers y Heat: “La audiencia de las Finales de la NBA finalmente cayó casi 70 por ciento, la venció un Sunday Night Football (NFL) cualquiera. Tal vez lo vieron en China, pero lo dudo. ¡Cero interés!”.

Entre los dueños de las franquicias la cosa cambia. Las estimaciones de voto apuntan que tres de cada cuatro votan republicano. Un informe de la ESPN va más lejos y asegura que los propietarios han realizado donaciones por valor de 10 millones de dólares al partido republicano y sólo 2 a los demócratas. La mayoría son empresarios de raza blanca, algunos judíos y que votan, en algunos casos, a Trump como un mal menor. "Me preocupan las regulaciones que pueda hacer Biden así que estoy financiando tanto como puedo y de forma anónima a Trump para que sea reelegido. Sé que está loco, pero puede protegernos de los impuestos”, afirma un propietario que no revela su identidad. Las donaciones en muchos casos se realizan de forma anónima para que aficionados y jugadores no se echen encima del dueño de la franquicia de turno.