El Barcelona encuentra el equilibrio y derrota al Granada (0-4)

Koeman volvió a apostar por Griezmann en ataque. El francés anotó el primero y el cuarto y asistió en el segundo, marcado por Leo, que repitió de libre directo

Messi marcó el segundo gol del Barcelona
Messi marcó el segundo gol del BarcelonaJON NAZCAREUTERS

Sigue el Barça con su feliz 2021 al sumar su tercer triunfo consecutivo en Liga. Ganó al Granada ofreciendo una imagen de equipo sólido y más hecho, lejos de la inconsistencia de otros tramos del curso, en los que a ratos buenos le seguían otros horribles y lo que podía salir mal, salía peor. Esta vez, el primer y único despiste atrás nada más comenzar el partido, tras una falta de entendimiento entre Dembélé y De Jong, terminó con un gran tiro de Puertas al que Ter Stegen contestó todavía mejor. Y la primera oportunidad en la portería de Rui Silva fue para dentro, tras un pase de Busquets que fue interceptado por Soldado y en su mal despeje le dio la pelota a Griezmann para que marcara. Estaba adelantado el francés, pero el balón le llegó de un contrario. Así cambió el guión de la temporada el equipo barcelonista. Muchas veces había sido justo el contrario: perdonar ocasiones y regalar un tanto, lo que servía a Koeman de coartada para justificar el resultado.

El rubio campeón del mundo también fue protagonista del segundo tanto, al llevar un contragolpe con cabeza. Avanzaba, le dejaban, Foulquier contemporizó y no le intentó quitar la pelota, esperando a que se equivocara, pero cuando llegó a la zona de peligro se le dio a Messi para que se hiciera un hueco y se anotara su clásica diana con rosca. Hasta de falta marcó Messi, después de un año en el que cada libre directo era una tortura. No le salía. Así 26 veces. Hasta que le salió en el Nuevo Los Cármenes.

Con todo eso quedó el partido prácticamente resuelto al descanso. Koeman parece haber encontrado algo parecido a un equipo titular, sólo alterado esta vez por las bajas obligadas en defensa. Lenglet estaba sancionado y Araujo notó unas molestias, por lo que tuvo que jugar Umtiti. Y ni siquiera eso chirrió. Es un campeón del mundo, pero lleva muchos meses fuera por las lesiones, sin nada de continuidad, porque tras cada participación le suelen seguir algunas semanas de baja. Amagó con volver a caer, pero fue un susto y se recuperó.

Lo intentaba el Granada con el ímpetu de Puertas y la pelea de Soldado, pero aparte de sufrir la versión más contundente del Barça en ataque, se encontró con un equipo fino en defensa que concedió poco, con las buenas ayudas de Busquets y De Jong, que sigue en claro crecimiento. El holandés lleva algunos partidos en los que parece otro. El futbolista tímido que desesperaba a la afición partido tras partido por su intrascendencia es ahora protagonista en las dos partes del campo.

Diego Martínez no quiso esperar para buscar la reacción e hizo tres cambios de golpe tras el descanso: Vallejo, Milla y Luis Suárez saltaron al césped en busca de un gol rápido que pudiera poner nervioso a su rival. Pero esta vez supo manejar el partido con solvencia el Barcelona. Hasta esa seña de identidad recuperó del pasado. Durmió el partido a través del toque, con posesiones muy largas, sin arriesgar en exceso y sin buscar la portería contraria como objetivo. La intención era más bien que el tiempo pasara y mientras tú tengas la posesión no te pueden atacar, y eso mina la moral del que viene por detrás. Los ataques eran selectivos y en uno de ellos Griezmann firmó el cuarto. El ex del Atlético comenzó el año con dificultades, habiendo perdido la titularidad en favor de Braithwaite, pero sus últimas actuaciones le llenan de esperanza.

Koeman hasta tuvo tiempo de dar descanso a Messi, algo poco habitual, y De Jong. Riqui Puig dispuso de los últimos minutos en los que el Barça siguió siendo superior.