Marcelino, de subcampeón del mundo a campeón de la Supercopa

Jugó la primera final mundialista del fútbol español en una selección en la que coincidió con Lopetegui. Sólo ha necesitado dos semanas para hacer al Athletic campeón

Marcelino posa con el trofeo de la Supercopa
Marcelino posa con el trofeo de la SupercopaHANDOUTREUTERS

El Barcelona ha perdido las dos últimas finales que ha disputado y enfrente en ambas tuvo al mismo entrenador, Marcelino, un técnico con la personalidad suficiente para mantener su nombre de guerra como jugador sin necesidad de recurrir al apellido para identificarlo.

En apenas dos semanas y con sólo tres partidos al mando del Athletic ha ganado la Supercopa después de superar al Real Madrid y al Barcelona. Marcelino, además, es el último entrenador que ganó la Copa del Rey, en 2019 contra el Barcelona. Entonces se sentaba en el banquillo del Valencia, de donde salió disparado por motivos que nada tienen que ver con el rendimiento deportivo del equipo.

Marcelino se crió en la cantera de Mareo como futbolista, pero no pudo triunfar en el Sporting como hubiera querido a pesar de ser subcampeón del mundo juvenil con la selección española en 1985. Aquel equipo empezaba con Juan Carlos Unzué y terminaba en Sebastián Losada, máximo goleador del torneo. Entre medias, futbolistas com Patxi Ferreira, Jon Andoni Goikoetxea, el valencianista Fernando, Rafa Paz y Nayim. Pero ninguno ha tenido la carrera como técnico de Marcelino, mucho más exitoso en los banquillos que en el césped. Sólo lo supera Lopetegui, suplente de Unzué en aquel Mundial.

En Bilbao ha encontrado un lugar ideal para él, como Bielsa o Caparrós. «Nos atraía la idea. Cualquier hombre de fútbol sabe lo que significa Lezama y este gran estadio y lo que significa el Athletic Club en esta Liga. Es un proyecto apasionante», decía en su presentación.

Por delante tenía el estreno contra el Barcelona, el partido contra el Atlético de Madrid, que se suspendió por la nieve, y la semifinal de la Supercopa contra el Real Madrid. Cayó en su estreno, pero ya suma su primer título, algo que no sucedía en Bilbao desde 2015, cuando derrotó también al Barcelona y en la Supercopa con Valverde como entrenador.

«Los valores del Athletic están claros. Cuando venía aquí siempre lo sufría, es un equipo intenso, dinámico, rápido, ágil y ambicioso. Tenemos gran similitud de pensamiento. La cantera del Athletic es muy productiva y vamos a dar el camino a esa gente joven. Sé dónde vengo y cuál es la filosofía», explicaba en su primer día como entrenador rojiblanco.

«La clave es la implicación y en pocos entrenamientos estos jugadores han absorbido lo que quiere Marcelino», dice Rafa Alkorta, el director deportivo del club vizcaíno.

El Athletic ha cambiado de mentalidad, pero hace falta tiempo para comprobar si es la clásica reacción después de un cambio de entrenador o el efecto de las enseñanzas de Marcelino. Por el momento, el técnico asturiano no quiere atribuirse más méritos de los que le corresponden. «Con tan poco tiempo de trabajo yo no soy el responsable de esto, son los jugadores, los que han ganado esta Supercopa». asegura.