Así (de mal) está la renovación del Real Madrid y Sergio Ramos

Pese a que en mes y medio termina la temporada, el club sigue esperando que el defensa tome una decisión

Sergio Ramos y el Real Madrid siguen sin acercar posturas
Sergio Ramos y el Real Madrid siguen sin acercar posturasJON NAZCA

Sergio Ramos y el Real Madrid siguen a la misma distancia que hace dos meses. Y esa no es una buena noticia para el central, porque durante este periodo ha estado lesionado, se ha recuperado y se ha vuelto a lesionar después de un inexplicable viaje con la selección mientras que el equipo de Zidane lucía su versión más competitiva, peleando por LaLiga y la Champions, los dos títulos más importantes, sin su defensa más carismático. La sensación es que el tiempo no corre a favor de Ramos y que, además, no termina de decidirse. El Real Madrid asegura que le ha hecho una oferta por la que cobraría un 10% menos y el futbolista no ha respondido. Quiere más tiempo y ganar algo más de dinero, aunque sabe que su única fuerza para poder negociar es la amenaza de una oferta de verdad, con la que el Real Madrid pueda pensar en modificar su punto de partida.

Pero hay dos inconvenientes: tal como está el mercado, todo apunta a que no tiene esa oferta y que va a ser complicado que vaya a llegar. El City ha anunciado pérdidas, el Dortmund ha anunciado pérdidas, también el PSG. Todos los grandes de Europa van pelados por culpa del coronavirus y, los que no, tienen que echar números para ver si les compensa fichar a un futbolista de 35 años con ese salario.

El otro inconveniente es que el Real Madrid sigue sin moverse un milímetro y no tiene pinta de que lo vaya a hacer si Ramos consigue, al final, cristalizar una propuesta de otro club: «Si tiene una oferta mejor o cree que hay un sitio mejor donde jugar, que no se lo piense», siguen afirmando en el club blanco acerca de la posible salida de su capitán. Hasta ahora eso no ha sucedido ni se vislumbra ningún movimiento de Ramos y, lo peor, estamos avanzando en abril.

«Me he ganado el derecho a tomar la decisión que quiera. Estoy de puta madre y los años que vengan rendiré al máximo nivel», asegura Sergio Ramos acerca de su futuro en la segunda parte del documental que ha vuelto a rodar con Amazon. «Que esté bien con mi edad no es casualidad, venimos de años atrás sembrando», continúa para dejar claro que su edad no tiene nada que ver con su estado físico. Acaba de cumplir 35 años, pero como explicó a Ibai Llanos en la conversación que tuvieron, se siente como si tuviera 28. Quiere ser el futbolista con más internacionalidades, quiere jugar hasta el Mundial de 2026 y quiere un contrato más largo con el Real Madrid. Todo al final se resume en un propósito que es imposible, que ningún humano ha superado, y que el capitán blanco considera que es capaz de conseguir: quiere, en fin, vencer al paso del tiempo.

Es verdad que los años no pesan como antes: «Ramos es santo y seña de este equipo. Él lleva un montón de temporadas rindiendo a un nivel altísimo. No sé las pretensiones suyas o del Madrid. Yo creo que todavía tiene fútbol y físico para aguantar. En mi época, con 30 años me llamaban viejo. Ahora los jugadores están físicamente muy bien y duran muchos más», aseguraba ayer Santillana, pero también es verdad que una cosa son las sensaciones propias y otra la realidad sin el filtro sesgado de nuestra mirada. Ramos cree que ni ha llegado a los 30 y, por tanto, hay que afrontar su renovación desde ese punto de vista: lo que ha dado y lo que puede dar. En el club le quieren renovar, pero consideran que hay que tomar precauciones y hacer cálculos.

Parecía que se iba a solucionar antes de que acabase 2020 porque eso abría muchas opciones a Sergio Ramos, pero terminó el año y no cambió nada. Se suponía que iba a arreglarse antes de los octavos de la Champions contra la Atalanta, para no despistar al equipo, pero se jugaron sin que se cerrase el adiós o la continuidad. Después se puso la fecha de los cuartos de final, pero el miércoles que viene se juega la vuelta y, en la semana más grande de la temporada, no parece apropiado ponerse a hablar de este asunto. Ya nadie se pone fecha límite y nadie ya descarta nada.