El misil de Fernando Alonso a su compañero de escudería Esteban Ocon

“A ver si podemos mejorar lo suficiente el coche como para no tener que esperar a carambolas como la de Hungría y poder ser candidatos a podios o a buenos resultados por méritos nuestros”, asegura

Fernando Alonso, en Hungaroring
Fernando Alonso, en HungaroringAFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Fernando Alonso, doble campeón del mundo de Fórmula Uno y ganador del Mundial de Resistencia (WEC), ha vuelto a ser una de las grandes atracciones en los circuitos tras su regreso a la categoría reina, con Alpine, la escudería con la que festejó sus dos títulos (2005 y 2006, entonces Renault). En una entrevista con motivo del anuncio de la expansión de su marca de ropa y complementos Kimoa en los Estados Unidos, a través de su acuerdo con SimplyEV, el piloto asturiano aborda todos los temas del Mundial y relata lo que hará este fin de semana en Le Mans (Francia), en la mítica carrera de las 24 Horas que ganó en dos ocasiones, durante la Súper-temporada 2018-19 del WEC.

-Está apurando sus vacaciones con descanso activo o muy activo, porque nos consta que no ha dejado de machacarse durante el parón del Mundial. Pero también ha aprovechado para expandir sus negocios en Estados Unidos, ¿no?

-Sí. Estamos aprovechando estos días un poco de vacaciones para seguir entrenando y estar a punto para la segunda parte del año, que va a ser muy exigente con todas las carreras que vienen seguidas. Y a nivel empresarial son buenos momentos, con un cambio en Kimoa, en la marca que creé hace cuatro o cinco años. Vemos que ha crecido y que ha atraído el interés de gente de fuera (SimplyEV). Y ahora se va a convertir en un poco más grande, sobre todo en Norteamérica, que es un mercado que teníamos entre ceja y ceja; y con estos nuevos compañeros de viaje esperamos que todo salga muy bien.

-Además, parece que la F-1 quiere expandirse más en Estados Unidos, ¿no?

-Sí. La F-1 cada vez se encamina más a los Estados Unidos, que es de donde nos vino a nosotros la inspiración como marca: un poco del surf, del “skate” y del estilo de vida un poco californiano. Y creo que esta unión es una unión natural que necesitaba Kimoa para crecer, lógicamente, en el mercado más importante del planeta, el de los Estados Unidos; y con ese estilo de vida con el que nos identificamos desde el primer día. Ojalá que tenga mucha repercusión allí.

-¿Hay algo que le haya llamado la atención tras su regreso a la F-1? ¿Alguno de los pilotos a los que no se había enfrentado en pista? ¿Alguien que haya mejorado o empeorado en exceso?

-No, la verdad es que todo es realmente parecido a lo que había en 2018. Si echo la vista atrás tenemos los mismos equipos, la misma gente en los mismos equipos... el gran dominador era Mercedes, con alguna amenaza de Red Bull. Ahora parece que sigue todo igual también, con Hamilton y Verstappen luchando por el campeonato. Así que estos dos últimos años no creo que haya habido ningún tipo de revolución o sorpresa para mí, en esta vuelta.

-En la última carrera, en Hungría, donde cumplió 40 años, usted dejó claro que lo importante no es la edad, sino el cronómetro. También quedó claro que, a río revuelto, Alpine puede ganar, ya que lo hizo su compañero Ocon. ¿Puede ganar el otro Alpine, el suyo, también, esta temporada?

-Creo que fueron circunstancias especiales y esas circunstancias que se dieron en Hungría no pasarán tan a menudo como nos gustaría. Pero bueno, se aprovechó la oportunidad, ganó el equipo en Budapest; pero creo que para que se dé otra carrera en la que casi todos los favoritos se queden en la primera curva y llueva; y pasen todas estas cosas... creo que vamos a tardar años en verlo. A ver si podemos mejorar lo suficiente el coche como para no tener que esperar esas carambolas y poder ser candidatos a podios o a buenos resultados por méritos nuestros, también.

-¿Y eso será posible en esta segunda parte del año? La mayoría habla de centrarse ya en 2022. Y en Austria usted dijo que no pensaba que fuera a cambiar casi nada lo que queda de temporada.

-Creo que no va a cambiar mucho hasta el año que viene. Esta segunda parte es interesante, claro que sí, porque tenemos desafíos importantes, carreras ilusionantes como Monza, que es un circuito histórico. Luego, la vuelta de Turquía, que volvió el año pasado, pero que yo no pude disfrutar; y tengo ganas de volver a Estambul. Austin es también un circuito precioso y está la nueva carrera en Arabia Saudí. Hay desafíos importantes, pero yo creo que en cuanto a competitividad y a resultados va a haber que esperar a 2022 para ojalá tener una nueva esperanza para todos.

-En Alpine, su escudería, está de asesor otro mito de la F-1, el cuádruple campeón mundial francés Alain Prost. ¿Cómo es su relación con Prost? Si ya la tenía, ¿en qué ha cambiado?

-La verdad es que siempre tuvimos buena relación, de muchísimo respeto. Yo cuando era un niño veía las batallas entre Prost y Senna. Ahora él está en esa posición de consejero en el equipo y todos sus consejos son siempre bienvenidos. La relación seguramente es mejor ahora, porque nos vemos más a menudo y crece ese vínculo; pero la relación siempre ha sido buena.

-¿Y hay cosas que, a estas alturas, aún le pueda enseñar él a usted? ¿O es más bien al revés, por lo que ha cambiado la Fórmula Uno con respecto a los años en que Prost corría?

-Claro. La F-1, a nivel técnico, quizás es más difícil estar al día de todo. Pero en cualquier conversación que tienes con esta gente tan importante y relevante en el automovilismo siempre sacas algo en positivo. Y sus consejos o sus puntos de vista siempre son válidos.

-El fin de semana estará en las 24 Horas de Le Mans (Francia), donde ganó dos veces con Toyota en el WEC (Mundial de resistencia). ¿Qué recuerdos tiene de esas victorias y qué valor les concede?

-Les doy un valor muy alto. Le Mans y las 500 Millas de Indianápolis son las dos carreras de un día más importantes del automovilismo. Y lo llevan siendo desde hace muchísimos años. Toda la historia del automovilismo gira en torno a Le Mans y a las 500 Millas; y, por supuesto, en torno a la F-1. Pero la F-1 más como campeonato, como algo más completo. Le Mans me va a traer siempre muy buenos recuerdos y volver este fin de semana a visitar el circuito, aunque sea medio de turismo, va a ser muy especial. Y quién sabe si repetiré en el futuro. Me quedan, ojalá, muchos años de competición. He empezado dos carreras de Le Mans, he ganado las dos y por ahora tengo un cien por cien de efectividad; así que tengo un poco de miedo de ir a por la tercera, porque el listón está muy alto (ríe).

-En La Mans dio el banderazo de salida, también y ganó esas dos veces. Pero ¿qué es exactamente lo que va a hacer, este fin de semana?

-Bueno, está un poco en el aire, aún el programa, pero es un poco una celebración de Alpine, de la marca. Que se ha comprometido no sólo con la Fórmula Uno, sino con todo el deporte del motor y con el programa de Le Mans. Y tener una marca de automóviles dentro del grupo Renault que apueste tan fuerte por el deporte del motor, ya sea en la Fórmula Uno o en las carreras de resistencia; es bueno para todos. Estaremos ahí con el Fórmula Uno dando, creo, una vuelta, en el circuito de Le Mans (La Sarthe), que será algo histórico. E intentaré disfrutarlo; y, como digo, es un buen momento para la marca, para Alpine, en su apuesta por el mundo del motor.

-De las últimas noticias referentes a la F-1 destaca la cancelación, de nuevo a causa de la pandemia del covid-19, del Gran Premio de Japón, en Suzuka; otro circuito que conoce bien, porque también ganó allí. ¿Qué opinión le merece ese anuncio?

-Bueno, a mí me encanta Japón. Y me encanta ese circuito, además. No es una noticia buena. Yo creo que todos estábamos deseando ir a Japón. Pero bueno, es por el bien de todos, por la seguridad de todos. Lo aceptamos, como no puede ser de otra manera. Y creo que el calendario, en esta segunda parte del año, puede variar todavía bastante, porque hay algunas carreras que están un poco en “zona naranja”-. Así que estaremos siempre pendientes; iremos a correr donde sea seguro hacerlo; donde nos acojan y, bueno, estaremos bastante pendientes de ello, porque no creo que haya un calendario definitivo hasta semanas antes de cada Gran Premio.

P: Este fin de semana estará en Le Mans y, al siguiente, se reanuda la F-1 en Spa-Francorchamps (Bélgica), otro circuito que le tiene que traer buenos recuerdos por su triunfo en la F-3000 y por los dos que logró en las Seis Horas de Spa, en el WEC; la segunda de ellas muy loca, con nevada en pleno mes de mayo incluida. ¿Qué le suscita Spa?

-Spa siempre me trae buenos recuerdos, porque aquella victoria en la Fórmula 3000 fue un poco el trampolín para la F-1. A partir de esa victoria fue cuando más o menos empecé a recibir llamadas de equipos de Fórmula Uno y cuando el interés de la F-1 creció en cuanto a mi pilotaje. Así que ahí es donde se encendió un poco la chispa de mi carrera deportiva en lo que respecta a la F-1. Y luego, en el WEC, esas dos victorias las recuerdo perfectamente; y en especial esa carrera loca en 2019, en la que tuvimos las cuatro estaciones prácticamente en un mismo día.

-No sé si usted es de apostar. Pero si tuviera que hacerlo, ¿por quién apostaría para ganar el Mundial? ¿Por Hamilton o por Verstappen?

-No lo sé. La verdad es que sería difícil apostar a día de hoy. Y cada fin de semana parece que cambia un poco el favorito. Así que vamos a disfrutarlo; y ojalá que hasta la última carrera el Mundial esté abierto para el bien de todos.

-Usted es un gran piloto, pero también un gran deportista y le gustan muchos deportes. ¿Siguió los Juegos de Tokio? ¿Qué deportes siguió con más atención?

-Seguí lo que pude, pero no tanto como me hubiese gustado, porque coincidía un poco también con nuestras vacaciones, por lo que no estabas tan pendiente del teléfono, ni de la televisión. A la noche veía un poco los resultados de lo que iba llegando, pero no; este año no estuve delante de la tele viendo las finales o viendo a los compatriotas. Fue más de seguir los resultados del día a día, pero de manera un poco más lejana.

-Lleva muchos años viajando por todo el mundo, conoce muy bien Italia, por ejemplo. Y uno de los debates que se abrió en España fue el de por qué países como Italia u Holanda quedan bastante mejor que España en el medallero de unos Juegos. ¿Qué cree que se podría hacer en España para conseguir mejores resultados en unos Juegos Olímpicos, por ejemplo?

-Pues no lo sé. Desconozco el programa olímpico que tenemos en España o el que tienen otros países, así que sería hablar por hablar. Entonces no podría... no tengo una opinión demasiado válida al respecto. Creo que tenemos grandes deportistas. En los Juegos Olímpicos no sé si estamos en el “top, top, top”. Pero sí que lo estamos en el día a día, en el año a año, en muchas disciplinas en las que somos campeones del mundo, campeones de Europa... y yo creo que en unos Juegos Olímpicos, que son cada cuatro años, hace falta también esa pizca de suerte. Y unas veces va un poco mejor; y otras, un poco peor. Pero yo creo que hacemos un papel muy bueno, siempre.