El Atlético y el vaso medio lleno

Sin haber encontrado todavía el mejor rendimiento de ningún referente en su extensa plantilla, está únicamente a 4 puntos del Real Madrid

Simeone, en el último entrenamiento del Atlético
Simeone, en el último entrenamiento del Atlético FOTO: Atlético de Madrid EFE/Atlético de Madrid

Siendo lo más sincero posible, el Atlético de Madrid no está haciendo nada del otro mundo en lo que llevamos de temporada. Nada especial ni en Liga ni en Champions. Hay equipos en el torneo local que están mostrando caras bastante más amables que la rojiblanca y en Europa no ha enamorado a nadie. Discutir esa realidad es mas propio de radicales y chupópteros que de los propios aficionados que acuden al Metropolitano.

Aún así, son varias las razones para ver el vaso medio lleno con el equipo de Simeone. Sin haber encontrado todavía el mejor rendimiento de ningún jugador referente en su extensa plantilla, está únicamente a 4 puntos de distancia del Real Madrid, su gran rival por la competición doméstica. Mas allá de las lesiones, que castigan a todos los equipos, aunque no sea por igual, la realidad es, como bien dijo Felipe al terminar el partido frente a Osasuna, que da la sensación de que todos los jugadores de la actual plantilla pueden dar un poco o bastante más de lo que han demostrado hasta ahora.

La defensa puede ser bastante más sólida. El propio Oblak puede volver a ser el salvador que ha sido siempre y de mediocampo hacia delante ninguno de los jugadores llamados a ser decisivos ha mostrado su mejor versión. Quien esté dispuesto a creer, puede pensar que los mejores Joao Félix, Lemar, Llorente, Correa o Cunha están por aparecer. Incluso que Luis Suárez o un recién regresado Griezmann pueden incrementar sus números de cara a gol. También que Herrera, Koke, Kondogbia o De Paul no han hecho más que comparecer. Ni siquiera el sistema de juego decidido por Simeone parece ser, hasta hoy al menos, el que más le conviene al equipo, pero la distancia con la cabeza de clasificación no es dramática y el pase al cruce de octavos de la Champions está al alcance de la mano.

Osasuna está demostrando durante lo que llevamos de temporada ser un hueso duro de roer. Los jugadores acababan de aterrizar del tercer parón internacional en apenas tres meses y la mente de la mayoría estaba puesta en el partido del miércoles ante el Milan. El Atlético tiene un amplio margen de mejora, se trata de ver el vaso medio lleno cuando apenas hemos superado el primer tercio de la temporada.