Fútbol

Felipe acaba con el sufrimiento del Atlético ante Osasuna

Un cabezazo del brasileño en un córner da la victoria al equipo rojiblanco en un partido que se le había atascado

El remate de cabeza que dio el triunfo al Atlético ante Osasuna
El remate de cabeza que dio el triunfo al Atlético ante Osasuna FOTO: Jesus G. Feria La razon

Un córner rematado por Felipe dio la victoria al Atlético ante Osasuna. Pero al equipo de Simeone le costó llegar hasta ahí. El cabezazo del brasileño llegó cuando el partido se acercaba ya al minuto 90 y la afición empezaba a perder los nervios y a reclamar más testosterona a sus jugadores desde la grada.

Simeone ya lo había intentado todo. Había reclamado de urgencia la presencia de Luis Suárez y Rodrigo De Paul en el campo cuando se llegaba a la mitad de la segunda parte. El plan del Cholo no funcionaba. El Atlético dominaba, pero las ocasiones más claras las tenía Osasuna. Como un disparo de Lucas Torró que tuvo que despejar Oblak o el lanzamiento de Moncayola, que se quedó a medio camino entre el disparo y el centro y cruzó todo el área pequeña sin que nadie tocara la pelota.

Y Simeone puso en el campo al futbolista que ordena el centro del campo rojiblanco y al que mete los goles. Había intentado el entrenador del Atlético que el equipo fuera más ofensivo. Carrasco abandonaba el lateral, al que sólo regresaba de vez en cuando. Lo acompañaban Koke, Llorente y Lemar en el centro del campo que trataba de arrimar la pelota a las posiciones de los dos delanteros. Pero pocas oportunidades tuvieron Correa y Griezmann. Y cuando conectaron en el área y marcaron, la jugada se anuló por fuera de juego del argentino antes de dar el pase al francés.

Le cuesta al Atlético encontrar el gol. Se acercó Carrasco, después de unos recortes en el área, pero su disparo se fue al lateral de la red. Y lo intentó también Mario Hermoso, pero el disparo desde su campo con el que intentaba sorprender a Herrera se marchó por encima del larguero mientras el lateral izquierdo rojiblanco se lamentaba.

No tenía claridad el Atlético, que encontró en las arrancadas por la derecha del recuperado Marcos Llorente la mejor manera de crear peligro. Pero no llegaban a destino nunca las jugadas. Porque sus compañeros no acertaban en el remate o porque se adelantaba el portero osasunista en el despeje.

Tuvo que recurrir el Atlético al método tradicional, un córner y un remate de uno de los centrales para ganar. Pero no se acababa ahí el partido, que concentró los minutos de mayor intensidad en la prolongación. Oblak tuvo que despejar un disparo de Roberto Torres, que acababa de entrar en el campo. La respuesta rojiblanca fue un disparo de Carrasco desde el centro del campo y sin portero que se estrelló contra el poste. Todo estaba dicho ya.