Bendito problemael de Zizou

El sábado en El Molinón el Madrid conquistó una victoria muy sufrida ante un Sporting que vendió muy cara su derrota. Zidane presentó una alineación con hasta nueve novedades respecto al once titular, demostrando la profundidad y calidad de esta extraordinaria plantilla. Un «equipo B», pero con una juventud exultante y un gran talento en todas sus líneas. El líder de la Liga sigue así con una cómoda ventaja ante su máximo perseguidor, el Barça, a la espera del Clásico del próximo domingo. La plantilla blanca es una de las más completas de Europa, si no la mejor. Prácticamente dos jugadores por puesto, lo que haría las delicias de cualquier entrenador. Aunque para lo que a muchos adiestradores sería un auténtico dolor de cabeza al tener tanta calidad en su plantel, para Zidane es un bendito problema.

Gran gestión

El técnico francés está gestionando perfectamente los minutos de todos, estrellas, actores principales y secundarios, veteranos y noveles. Todos se sienten importantes y tienen sus minutos estelares a lo largo de esta temporada tan exigente, aunque es lógico que en momentos puntuales algunos pidan más. Y si no miren al partido del sábado, donde Isco presentó otra vez sus credenciales conduciendo con una actuación estelar a los suyos a una victoria importantísima, reafirmando el talento individual que atesora.

Listo y sabio

Y vuelvo a la gestión del vestuario. Hay entrenadores que optan por tener todo el protagonismo, pero Zidane prefiere repartir muestras de cariño y demostrarles a sus futbolistas que todos son necesarios, que los importantes son ellos. Y estos responden a la exigencia del técnico y por supuesto al ADN del club, incluso los que reclaman más minutos. Sí, bendito problema el de Zidane... aunque no todos serían tan listos y sabios como él.