La F-1 no olvida a María

Los pilotos la homenajearon luciendo su particular estrella. Su cuerpo fue incinerado ayer en Sevilla

Alonso lució en el casco el logotipo de la ex piloto fallecida
Alonso lució en el casco el logotipo de la ex piloto fallecida

Después del impacto que supuso la trágica noticia de la muerte de María de Villota, todos los pilotos que componen la F-1 rindieron su particular homenaje a la madrileña durante la sesión de clasificación del GP de Japón. Alonso, Massa y Button lucieron en sus cascos la estrella característica que solía acompañar a Villota en sus carreras. El equipo Marussia, al que pertenecía María en el momento de sufrir el accidente en el aeródromo de Duxford, colocó sus estrellas en los espejos retrovisores del monoplaza. También Sergio Pérez (McLaren), Maldonado (Williams) o Esteban Gutiérrez (Sauber) tuvieron palabras de homenaje para la española.

La figura de María de Villota estaba muy presente en la Fórmula 1, no sólo cuando viajaba enrolada en el equipo en 2012, sino también posteriormente, ya que se implicó mucho en temas de seguridad a través de Pedro de la Rosa, presidente de la asociación de pilotos. Incluso, y aunque es algo difícil de lograr, los pilotos aceptaron de forma unánime la idea de guardar un minuto de silencio antes de iniciar el «drivers parade» habitual en cada Gran Premio. «Ella fue una miembro activa de nuestra asociación, contribuyó a mejorar la seguridad de una manera entusiasta y profesional. Su actitud positiva, madurez y compromiso extremo han sido una enseñanza para todos nosotros y nunca lo olvidaremos. Echaremos siempre de menos a María y siempre será recordada por todos nosotros», decía el comunicado oficial de la GPDA.

María de Villota fue incinerada ayer en Sevilla en el cementerio de San Fernando y a continuación sus cenizas viajaron a Madrid, donde serán depositadas en un pabellón familiar. Tal y como señaló la autopsia, la muerte fue por causas naturales debido a las lesiones neurológicas producidas en el accidente sufrido en julio de 2012. Un accidente que la siempre vergonzante Federación Internacional del Automóvil (FIA) aún no ha esclarecido del todo, y lo peor es que no existe intención de hacerlo. Exculpó al equipo Marussia de negligencia en el funcionamiento del coche, pero nada se sabe del dispositivo de seguridad que debía haber evitado que la rampa de un camión, con la que chocó la piloto, estuviera a media altura junto al coche.

Desde hacía unos meses, María formaba parte de la comisión de seguridad de la FIA y su accidente sirvió para poner mayor énfasis en el control de esta clase de pruebas aerodinámicas en recta. Unos ensayos que la FIA no había regulado de manera exhaustiva, como sí ocurre en los ensayos libres de pretemporada.