Fútbol

Lemar cambia al Atlético, que remonta ante el Espanyol (1-2)

El francés entró en la segunda parte y marcó el gol del triunfo en el último minuto. A los “pericos”, mejores en la primera mitad, se les hizo muy largo el partido

Lemar celebra el gol de la victoria del Atlético ante el Espanyol
Lemar celebra el gol de la victoria del Atlético ante el EspanyolEnric FontcubertaEFE

El Atlético se encontró delante lo que tantas veces ha hecho él: un rival, el Espanyol, bien armado, metido atrás, compacto y peligroso a la contra. Tenía el balón el equipo del Cholo, pero no las ocasiones, mientras concedía espacios y tenía, y ya es raro, algún despiste defensivo, como la indecisión de Savic en un centro retrasado: el central pensaba que llegaba el portero, pero se adelantó Embarba y obligó a la primera intervención del guardameta.

Aparte de la pelota, el campeón tenía a Griezmann, titular en su regreso al equipo madrileño, pero que en este estreno se pareció más a la versión que ofreció en su etapa en el Barça. El trabajo no se le discute, pero estuvo más peleón que participativo, y sus dos intentos se marcharon fuera. En realidad, en la primera parte apenas tuvo oportunidades el Atlético, aparte de un centro lateral de Llorente que casi remata Luis Suárez y una jugada embarullada también con el uruguayo y Griezmann por allí metidos. Se defendía bien el Espanyol y lograba salir gracias a la clarividencia de Darder, muy fino y sereno en el pase; a la velocidad de Embarba y Aleix Vidal y al saber hacer de Raúl de Tomás. Menudo delantero es, sólo contra el mundo casi siempre, pero se apaña para bajar las pelotas largas y aguantar. Le sobra clase y mostró su talento en el gol que puso a los suyos por delante, con un giro de cabeza perfecto y sutil en el saque de un córner que fue alejando el esférico de Oblak. El fuerte del equipo de Vicente Moreno era aprovechar los espacios, pero el gol llegó en una acción a balón parado, que era la otra opción. Curiosamente, es el primer tanto que logra el equipo catalán en esta Liga. En las tres primeras jornadas se quedó en blanco, aunque sólo recibió un gol. La aprovechó y faltaba por ver si el campeón iba a tener reacción.

No tardó en mover al equipo Simeone con la entrada de Lemar, Lodi y Kondogbia, mientras que el Espanyol tuvo que recurrir al joven Recasens por el lesionado Calero en el centro de la defensa. El cambio fue radical. El Atlético encontró la profundidad que le faltaba y no tardó en volcar el campo en la dirección de la portería de Diego López. Atacó mucho por todos lados, sobre todo por la derecha con el reconvertido Llorente en la posición que tantas polémicas levanta en la selección, de lateral. Lemar se puso al mando de las operaciones y después de un primer intento que rozó el palo encontró el premio con el gol... Pero fue anulado. Su posición era legal, pero no la de Luis Suárez, que también intentó llegar a la pelota. Una acción muy interpretativa, y el árbitro, Martínez Munuera, entendió que el uruguayo sí influía.

Griezmann ya no estaba en el campo. Fue discreto su partido, pero irá a más seguro. Tampoco su sustituto, Joao Félix, fue determinante en el encuentro, pero sí Carrasco, que logró el empate en un tanto de insistencia, dentro del área, haciéndose hueco donde no lo había. Era un momento delicado para los rojiblancos, porque después de ese arranque de segunda mitad, el Espanyol volvió a tener las sensaciones del principio: más o menos cómodo, sin ceder e incluso logrando salir. Pero la igualada volvió a cambiarlo todo. Buscó el Atlético el segundo a partir de ahí ante un rival agotado y con varios de sus futbolistas con calambres. Los diez minutos de prolongación, que parecieron exagerados, fueron oxígeno para el campeón. La tuvo Lodi, la tuvo Carrasco y no la perdonó Lemar, para premiar su gran partido. El Atlético va a por todas en la defensa del título de Liga.

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