Griezmann desatasca a Francia

Un gol del rojiblanco en el minuto 90 dio el pase a octavos a los organizadores

Deschamps tuvo que rectificar en la segunda mitad, cuando vio que sin Pogba y sin Griezmann no podía superar a Albania, un rival sin talento, pero con una admirable capacidad de resistencia. Ayer, durante noventa minutos, aguantó frente a los locales, frente al público y frente a lo que parecía inevitable. A punto estuvo de arañar un empate y, al mismo tiempo, mandar al diván a los organizadores. Pero Griezmann, que había salido 23 minutos antes, cazó un centro al área y lo peinó hacia la portería. Todo un país respiró.

Hasta entonces, el partido había sido un sufrimiento, una continua sensación de impotencia y, sobre todo, un reflejo ante el espejo de las deficiencias de los de Deschamps. Tienen carácter y físico, además de entusiasmo. Pero les falta claridad con la pelota y conseguir doblegar los nervios o las urgencias que les llegan en cuanto dominan y no marcan.

Antes que jugar, Francia prefiere empujar. Durante la primera mitad fue un equipo plano, sin recursos, frente a un rival débil, pero seguro. Deschamps se había equivocado con la alineación porque a su equipo le faltó vuelo. Se supone que es uno de los favoritos, pero le está costando demasiado sacar sus partidos y tiene más carencias que buenas sensaciones. Aún así ya está en octavos, con todos los puntos conseguidos y las esperanzas intactas. Aspira a todo y a ver quién le pone pegas al entusiasmo.

A punto estuvo de ponérselas Albania, que antes del arreón final, antes de meterse en su área a esperar que pasase el tiempo y casi rezar por el empate, lanzó un balón al palo en una jugada embarullada que hizo temblar a Francia entera. No marcó y ahí se le empezó a complicar la vida a los albaneses. Sin fuerzas ya para llegar, dio el campo al rival. Pogba le puso fuerza y el equipo se volcó hacia la portería contraria. Abusó de los balones al área, en busca de la cabeza de Giroud, que las pelea todas y mandó una al palo. Pero no fue él, que había sido sustituido. Fue Griezmann quien remató el enésimo pase de la banda y borró las dudas. Después Payet maquilló la estadísticas.