Iker, Oporto fue otro error

La marcha de Iker Casillas estaba motivada para dar un giro de 180 grados en su vida deportiva y encontrar la felicidad que ya no tenía en el Real Madrid. Hizo las maletas a Oporto y, al principio, su cara cambió positivamente. Hasta vimos una mejoría en su pelo, que estaba perdiendo con tanto disgusto. Pero ahora vuelve a ofrecernos una imagen triste y con gestos en los que le traiciona el subconsciente, que me hacen pensar que en su fuero interno está arrepentido de esta aventura en el país vecino.

- Mal ambiente

El Oporto no atraviesa por uno de sus mejores momentos deportivos, eliminado en la «Champions» por el Chelsea de Mourinho y lejos en la Liga de poder dar una alegría a su afición. Iker da otra vez aspecto de jugador abatido y con ganas de que termine esta temporada... para salir corriendo en busca de otro lugar. Me hablan de tierras americanas o del Golfo Pérsico para volver a sonreír. Los hinchas más radicales están siendo a veces también muy crueles. Y pese a que en esta jornada ganaron con apuros, el ambiente en Oporto es el menos propicio para alguien que buscaba un lugar donde recuperar la ilusión y los objetivos. Todo apunta a que negociará su salida. Lo de Oporto le ha salido mal a Iker, al final ha sido otro error...