La remontada de Carvajal

Pensaba que no llegaría al Mundial después de lesionarse en la final de la Liga de Campeones, pero su participación fue decisiva al dar el pase de gol a Aspas contra Marruecos.

Pensaba que no llegaría al Mundial después de lesionarse en la final de la Liga de Campeones, pero su participación fue decisiva al dar el pase de gol a Aspas contra Marruecos.

Los números de Dani Carvajal no obedecen a su pasado más cercano. Hace apenas un mes pensaba que el Mundial era una oportunidad perdida para él después de abandonar la final de la Liga de Campeones por culpa de una lesión. Pero Lopetegui le llamó en el descanso, le convenció de que estaba a tiempo de llegar y en ese momento comenzó la recuperación. Se perdió el primer partido contra Portugal, más por precaución que por otra cosa, pero en los dos siguientes ha estado siempre entre los que más desgaste físico han hecho durante el partido. Contra Irán fue uno de los cinco jugadores españoles que recorrieron más de diez kilómetros. Además, sólo Lucas Vázquez hizo más esprints buscando el desmarque.

Contra Marruecos la historia se repitió. No llegó a los diez kilómetros recorridos, pero estuvo cerca. Se quedó en 9,8 y otra vez estuvo entre los que más aceleraciones hicieron durante el encuentro. Sólo Jordi Alba e Isco lo superaron. Además, mejoró su relación con el balón. Ante Irán, un rival complejo contra el que después de un defensa esperaba siempre otro, su acierto en el pase fue del 82 por ciento. Contra Marruecos subió hasta el 95 y se permitió dar el pase de gol para el empate de tacón de Iago Aspas. «Hemos tenido un grupo complicado, hemos quedado primeros y hay que valorarlo. Parecía que el otro día lo teníamos perdido pero sacamos el espíritu, sacamos un córner rápido y nos hizo marcar y ser primeros de grupos. No dejamos de intentarlo hasta el final», explicaba ayer en conferencia de prensa.

Poco a poco, Carvajal se siente más fuerte en el equipo y más confiado en su estado físico y en su juego. «Me encuentro muy bien, el otro día me faltó un poco de confianza con el balón pero físicamente estoy espectacular, estoy en mi nivel óptimo para competir. Cada diez minutos antes de entrenar o jugar recuerdo la final de Kiev. Recordando aquello, salgo a jugar con más ganas que nunca. Me siento de los más afortunados y más felices del mundo», explicaba.

Pero el lateral no desatiende los cuidados después de los partidos. Esta semana, la web oficial de la Selección distribuía unas imágenes en las que se le podía ver durante un tratamiento de chorros de agua fría tras el partido contra Marruecos. Es sólo una parte del trabajo que ha tenido que hacer para llegar hasta el Mundial. Se incorporó el mismo día que la mayoría de internacionales a la concentración de Las Rozas sin esperar a sus compañeros del Real Madrid para comenzar la recuperación. Comenzó con sesiones de criosauna, a temperaturas de hasta 188 grados bajo cero. Después continuó recuperándose gracias a una cámara hiperbárica, una fórmula que permite respirar oxígeno en concentraciones próximas al cien por cien y que acelera la recuperación. Y por fin, es titular en el Mundial.