Una caída tonta, un oro menos

Javier Gómez Noya, el máximo favorito para ganar el triatlón, sufrió un absurdo percance al caerse de la bicicleta y no estará en los Juegos. Había arriesgado toda la temporada por Río.

Javier Gómez Noya, en una imagen de su perfil de Instagram
Javier Gómez Noya, en una imagen de su perfil de Instagram

Javier Gómez Noya, el máximo favorito para ganar el triatlón, sufrió un absurdo percance al caerse de la bicicleta y no estará en los Juegos. Había arriesgado toda la temporada por Río.

Una caída «tonta» de la bicicleta, cuando regresaba a su domicilio de Lugo, le va a privar a Javier Gómez Noya (Basilea, 33 años) participar en los Juegos Olímpicos. El deporte español pierde una medalla seguro –todo apuntaba al oro– porque el triatleta gallego, plata en Londres hace cuatro años, llevaba toda la temporada preparando con sumo cuidado la cita de Río de Janiero.

Era el gran favorito, pero Javier, que fue operado ayer de una fractura con desplazamiento de la cabeza del radio en el brazo izquierdo, asume que son cosas del destino y se lo ha tomado con entereza, dentro de la decepción que supone no estar en sus terceros Juegos. «Es difícil de entender cómo repentinamente se van todo el esfuerzo e ilusión que he puesto en los Juegos. Puede que sea el momento más duro de mi vida deportiva. Pero no me queda más remedio que asumirlo y pensar en tener una buena y rápida rehabilitación», afirmó el cinco veces campeón del mundo de triatlón.

Según explicó su departamento de prensa, Gómez Noya se cayó el miércoles por la tarde con su bicicleta «prácticamente en parado». Al levantarse, notó un dolor en el brazo izquierdo que motivó que fuese al hospital, y las radiografías confirmaron la gravedad de la lesión. Javier que ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2016, comentó ese día, que su preparación para los Juegos iba muy bien y decía que es «arriesgado jugarse toda la temporada a una sola competición durante un único día, donde puede pasar cualquier cosa, pero cuanto mejor preparado llegues, más posibilidades tienes y por mi parte voy a poner todo el trabajo». Parece que las meigas –haberlas haylas– le han jugado una mala pasada a uno de los referentes del deporte español, con un gran palmarés envidiable y opciones de oro.

Mario Mola y Fernando Alarza, sus dos compañeros que irán a los Juegos y que tienen muchas posibilidades de medalla se enteraron ayer por la mañana del accidente de Javier. «Es un jarro de agua fría, una desgracia, una enorme pena. Se merecía más que nadie haber tenido la oportunidad de luchar por las medallas en los Juego», declaraba Mario. Por su parte, Fernando explicó que se «enteró cuando venía de nadar. He llegado a la recepción del hotel y me han empezado a llegar mensajes. Es muy mala noticia, incluso ha habido un momento que me he tenido que sentar para asimilarlo», declaró el triatleta de Talavera.

El tinerfeño Vicente Hernández, cuarto en el ranking mundial, y en teoría sustituto de Gómez Noya, también mostró su pesar. «No es nada agradable. Es duro y espero que se recupere pronto». Sobre su participación en Río fue claro. «No hay nada oficial, yo todavía no sé nada. No sé si será así y por eso voy a ser precavido y no voy a hablar de ello. Lo más importante es que Javi se recupere», dijo.