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¿Son dopaje las zapatillas Nike del récord de Kipchoge?

El caso de las Vaporfly Next% recuerda al de los bañadores "mágicos"de plástico de 2009. La FINA los acabó prohibiendo pero respetó sus récords. Por su parte la IAAF no se ha pronunciado acerca del posible dopaje tecnológico.

El medio maratón masculino, el medio maratón femenino, bajar por primera vez de 2 horas en los 42.195 metros y desde hoy, el maratón femenino.

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Los récords del fondo mundial han caído en el último año, y dos segundos privaron de que cayera también el de la prueba reina del atletismo masculino.

Las ZoomX Vaporfly Next%, las zapatillas con las que se han batido todas estas plusmarcas, han reabierto el sempiterno debate en el deporte del dopaje tecnológico.

Estas zapatillas, con las que hoy Brigid Kosgei ha bajado en 81 segundos un récord de más de 16 años, son la evolución de aquellas Vaporfly 4% Flyknit, con las que Nike revolucionó el atletismo el año pasado. Ese 4% es el porcentaje que la marca americana calcula que gracias a la espuma y a su placa de fibra de carbono integrada en toda la suela mejoran la economía de carrera.

Es una zapatilla que permite ir más rápido realizando el mismo esfuerzo. De esta manera, con los datos y los récords encima de la mesa, se abre el debate sobre su posible prohibición.

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La situación recuerda a la que en 2009 se vivió con los bañadores de poliuretano, que ayudaba al nadador a "flotar"con mayor facilidad y estar mantener más tiempo el cuerpo por fuera del agua, lo que otorgaba una gran ventaja.

La FINA optó por prohibirlos después de los Mundiales de Roma, aunque los récords se mantuviesen como legales. Los récords de 50 braza y 50, 100, 200, 400 y 800 libre masculino siguen vigentes desde entonces.

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¿Por qué la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), no se ha reunido para analizar unas zapatillas que están cambiando la historia de su deporte? Simplemente para aclarar lo antes posible (también desde un punto de vista económico, mandar un mensaje a las marcas) si son legales o no.

Y en este apartado es donde entra el presidente de la IAAF, el británico Sebastian Coe. El doble campeón olímpico fue imagen de la Nike durante 38 años, una relación que tuvo que cortar de manera obligada cuando fue elegido para su cargo actual. Tomar la decisión de prohibir o no las zapatillas no parece que tenga que llegar de un hombre que ha estado ligado a la marca casi 40 años.

De todos modos el atletismo, después de uno de los mejores Mundiales de su historia, está de enhorabuena. El debate del dopaje tecnológico está abierto y todo el deporte pide una resolución oficial lo antes posible.

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