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MotoGP

Nadie puede parar a Bagnaia

Su cuarta victoria consecutiva, algo histórico en Ducati, le pone segundo en el Mundial por detrás de Aleix y a sólo 30 puntos de Quartararo

Francesco Bagnaia celebra su cuarta victoria consecutiva, que consiguió en Misano en el Gran Premio de San Marino
Francesco Bagnaia celebra su cuarta victoria consecutiva, que consiguió en Misano en el Gran Premio de San MarinoDANILO DI GIOVANNIAgencia EFE

Hace un par de semanas, Fabio Quartararo dijo que su gran rival para luchar por el título iba a ser Bagnaia. El segundo clasificado en ese momento era Aleix Espargaró, pero el líder apuntaba al italiano de Ducati y vaya si no se equivocaba. Pecco está imparable y el vigente campeón, asustado. O al menos, preocupado, porque su ventaja se va consumiendo y ahora llega Aragón, un circuito que no le gusta demasiado. Bagnaia ganó en Misano, igual que había hecho en Austria, en Gran Bretaña y en Países Bajos. Un 4 de 4 que le coloca, para empezar, en el Olimpo de Ducati, porque nadie, ni Stoner, el mito de la fábrica roja, lo había conseguido antes. Una racha descomunal que le ha permitido además recortar 61 puntos en cuatro carreras y pasar de los 91 a sólo 30 de diferencia. No son pocos, pero viniendo de donde viene, la iniciativa en la guerra psicológica está de su lado.

Bagnaia empezó la temporada cruzado, con una moto 2022 que no le gustaba y de la que incluso llegó a dudar y pedir volver a la anterior. Sumó un punto en las primeras dos carreras y tuvo que esperar a la sexta para conseguir su primera victoria. Todavía le esperaban tres ceros más por culpa de algunos errores, pero los triunfos también iban llegando. Ahora no comete fallos, lleva seis primeros puestos y es el piloto más en forma subido a la marca más dominadora. Quartararo tiene un problema y su sonrisa empieza a borrarse porque se da cuenta que ir sumando poquito a poco no le basta.

En Misano fue quinto y gracias, una posición en la que estuvo casi toda la carrera después de adelantar a Aleix Espargaró al que ganó un punto y que volvió a dar un pequeño pasito atrás en sus ilusiones de campeonato. Va perdiendo terreno poco a poco y su compañero en Aprilia no le pudo ayudar con un triunfo que en algún momento pareció posible. Va recordando Viñales el piloto que fue y el tercer puesto le sirve para ganar más confianza.

El ritmo final de Bastianini y Bagnaia fue demasiado para él y provocó un momento de gran tensión argumental sobre la pista. Los dos van con Ducati y compartirán colores en el equipo oficial el curso que viene. Pero ahora, los dos quieren ganar y sus jefes no han dado todavía órdenes de que el resto de pilotos de la fábrica no resten puntos al gran candidato. Por eso Enea luchó hasta el final, estuvo muy cerca de liarla cuando casi toca a Pecco en la última vuelta y se quedó a 34 milésimas de la victoria. Mejor así para todos porque Bagnaia sigue en la ola buena, él tiene otro podio y no hubo incendio en Ducati con una caída que hubiera sido dramática.

“Desde que hemos encontrado esta constancia ningún fin de semana ha sido fácil. Al final siempre hemos estado ahí. La moto está a un nivel increíble, pero Enea y yo hemos marcado la diferencia. Estoy contento con las cuatro victorias consecutivas, he tenido dificultades de agarre al comienzo”, explicaba Pecco, que se ha ganado el derecho a soñar en las seis carreras que faltan. Son 150 puntos en juego con 30 para recortar. Hay Mundial y Quartararo parece que tenía razón. El rival era Bagnaia y ya está aquí.