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Swiatek, campeona de Roland Garros y reina indiscutible ante una Gauff que acabó llorando

La número uno del mundo ganó la final por 6-1 y 6-3 e iguala el mejor registro de victorias consecutivas de una tenista en el siglo XXI: 25

Swiatek, de rodillas tras conquistar su segundo Roland Garros
Swiatek, de rodillas tras conquistar su segundo Roland GarrosChristophe EnaAgencia AP

Coco Gauff, 18 años recién cumplidos, valiente en la pista y en su discurso contra las armas en Estados Unidos, plasmado en la firma en la cámara de televisión tras meterse en la final de Roland Garros, tampoco pudo frenar al huracán Iga Swiatek. La polaca es la reina del circuito y no hay duda. También es joven (21) y se plantaba en Francia con una marca de 28 triunfos seguidos y cinco títulos. Pues ya son 35 (iguala la mejor racha del siglo XXI, Venus Williams en 2000) y seis. Llegaba como favorita y llevó bien la presión. 6-1 y 6-3 en la final. Un poco más lejos quedan las 74 victorias de Martina Navratilova en 1984, el récord absoluto.

Y eso que el segundo set lo empezó 0-2 abajo. Pero la reacción fue fulminante. Bien metida en pista, golpeando con confianza, restos directos de revés, profundidad en los tiros... En apenas una hora ya no había final. Terminó el encuentro con 18 golpes ganadores (14 de Gauff) y 16 errores no forzados (23). No dio opción a su rival. En el primer parcial había arrancado con un break y sumó cuatro juegos seguidos, como para marcar territorio. El que logró Gauff no le sirvió para terminar de entrar en el partido y la rebelión nada más empezar el segundo set, tampoco fue suficiente. Terminó llorando de impotencia. Pero es que es todavía demasiado joven y se había plantado en la final sin ceder un sólo parcial.

También lloró, pero de alegría, Swiatek al recibir la copa de campeona. Suma su segundo Roland Garros, tras el de 2020, el de la pandemia, disputado en el otoño parisino. Se marchó a celebrarlo con su palco, donde estaba Robert Lewandowski, el futbolista del Bayern Múnich, estrella de su país, aunque para estrella la tenista, y lo que le que espera por delante. Después la retirada por sorpresa de la Ashleigh Barty el pasado enero, cansada de la exigencia del circuito y queriendo pasar más tiempo con los suyos, el reinado de Swiatek parece que no ha hecho más que empezar. Le falta extenderlo al resto de “Grandes”, donde todavía no ha brillado (semifinales en Australia, octavos en Wimbledon y US Open).

Iga, después de las lágrimas, tuvo palabras para la finalista, que lo aceptó asintiendo y todavía con los restos de las lágrimas en los ojos. La campeona también mandó un mensaje de fortaleza a Ucrania en momentos delicados por la guerra.