Colapso sanitario: 50.000 empleos destruidos en dos meses y 1.200 millones menos para 2020

El sindicato CSIF cifra en 117.000 las necesidades de plantilla del Sistema Nacional de Salud
El sindicato CSIF cifra en 117.000 las necesidades de plantilla del Sistema Nacional de Salud

El fuerte incremento del gasto público solo parece orientarse a las políticas más cortoplacistas tras dos minilegislaturas y sus correspondientes periodos electorales. En la busca de los votos, los más de nueve millones de sufragios de los pensionistas ganaron la partida a los 2,5 millones de empleados públicos y a la Sanidad. El Plan Presupuestario remitido a Bruselas hace un mes ya dejaba a las claras que el gasto destinado para la Sanidad pública, uno de los pilares del Estado del Bienestar, no solo no sube sino que se reduce una décima, unos 1.200 millones de euros, respecto a los presupuestos prorrogados del PP. El Gobierno de Sánchez incumplía de esta forma una de sus promesas clave, elevar el gasto en Sanidad pública, y se quedaba muy lejos del 7% que pretendía destinar al sistema sanitario en su anterior y fallido acuerdo de Gobierno con Podemos.

Esta situación se traduce en un deterioro constante del sistema sanitario en un momento clave, con la presión cada vez mayor de la población mayor, y un incremento de la precariedad de los trabajadores sanitarios. Así lo acaba de denunciar el sindicato más representativo de la Función Pública (CSIF), que cifra en 50.000 los empleos destruidos en el sector en solo dos meses (septiembre y octubre), según los datos recogidos de la Seguridad Social. A esta cifra se une una tasa de temporalidad del 23% que marca récords, muy cerca de la que se registra en el sector privado, según un estudio realizado por el sindicato. En este se remarca el deterioro que sufren las plantillas del Sistema Nacional de Salud y que "inciden directamente sobre los niveles de calidad que reciben los ciudadanos cuando acuden a los centros de salud, a las urgencias hospitalarias o que se encuentran a la espera de una prueba o intervención quirúrgica".

Se necesitan 117.000 profesionales sanitarios

A esta situación, y como consecuencia de las menores inversiones, se une el retraso en las ofertas de empleo público. De las casi 145.000 plazas temporales que se cuantificaron en 2017, tan solo se han ejecutado el 50% y de las ejecutadas, todavía hay miles de profesionales pendientes de su incorporación a su puesto de trabajo, asegura CSIF, que estima las necesidades de plantilla en un mínimo de 117.000 profesionales sanitarios en todo el país, "una cifra que resulta de las plazas pendientes por salir y de los puestos de trabajo destruidos por las tasas de reposición en las distintas comunidades autónomas".

El colapso que denuncia el informe se traduce en que no cubran bajas o libranzas; un incremento de las listas de espera con miles de personas pendientes de intervenciones quirúrgicas ante la escasez de especialistas; quejas de profesionales por la presión asistencial; operaciones que se posponen; quejas de pacientes; agresiones verbales y físicas a personal sanitario; o cierre de plantas.

Guardias a 11 euros la hora

El análisis del sindicato remarca también las diferencias retributivas del personal sanitario entre comunidades autónomas, que superan los 700 euros al mes de media por el mismo puesto, entre otras cosas como consecuencia de la disparidad en el pago de las horas de guardia o de atención continuada, un concepto retributivo común entre el colectivo de enfermería, médicos de familia de atención primaria y de especialistas de área. En el caso de los médicos de familia de atención primaria, las regiones que mejor pagan las guardias son Murcia (28,26 euros/hora en días laborables), Castilla-La Mancha (27,98 euros/hora) y Baleares (27,05 euros/hora). Las que peor retribuyen esas mismas horas de guardia son la Comunidad de Madrid (11,5 euros/hora), Andalucía (17,42 euros/hora) y Ceuta y Melilla (19,14 euros/hora), asegura el documento.

CSIF pone el ejemplo de un médico de familia en Murcia, que ganaría por el mismo número de guardias 1.441 euros, mientras que en la Comunidad de Madrid ingresaría solo 586,76 euros por el mismo trabajo. Estas desigualdades se repiten también en los colectivos de enfermería de atención primaria, que pueden ganar hasta tres veces menos según las comunidades autónomas, y de los médicos especialistas.