Economía

Lagarde anuncia que el BCE revisará su estrategia monetaria

La presidenta del Banco Central Europeo prometió que este debate transcurrirá tras un «análisis profundo» y con una «mentalidad abierta»

Christine Lagarde está dispuesta a cruzar el Rubicón, pero con cautela. La presidenta del Banco Central Europeo (BCE) compareció ayer en el Parlamento Europeo y dejó la puerta abierta a una revisión de la estrategia monetaria «en un futuro cercano». Consciente de estar pisando territorio minado, la presidenta de la entidad quiso puntualizar que «aún es prematuro» e incluso «contraproducente» hacer cábalas sobre hacía dónde irá este cuestionamiento de los postulados actuales. Romper dogmas nunca ha sido fácil. Como única pista, Lagarde prometió que este debate transcurrirá tras un «análisis profundo» y con una «mentalidad abierta». Esta reflexión podría conllevar una cambio en el objetivo del IPC que ahora la entidad monetaria sitúa en una cifra por debajo pero cercana al 2%. Hace meses que en los pasillos de Fránfort preocupa la evolución del IPC, ya que no está siguiendo los parámetros ortodoxos. Éstos indican que el alza de los salarios acaba teniendo un impacto en la inflación, pero esta premisa no se está cumpliendo y la subida de los precios sigue muy lejos del objetivo que plantea la entidad monetaria. En el mes de noviembre, este índice llegó al 1% y el BCE baraja unos «niveles próximos a mínimos históricos» en los próximos meses.

Publicidad

La propia Lagarde mencionó ayer factores como la demografía, el cambio climático y los avances tecnológicos para explicar el escenario actual, marcado por la crisis financiera y de deuda pública, que ya originaron una década de depresión. La nueva presidenta del BCE también puntualizó que otras entidades monetarias mundiales como la FED estadounidense también están intentado mejorar su definición de «objetivo a medio plazo». Para Lagarde este cambio en los planteamientos puede ser «especialmente beneficioso» en un momento en el que la respuesta a acontecimientos adversos es más limitada que antes de la crisis. La exministra francesa de Economía también recalcó que el crecimiento económico de la zona euro sigue siendo débil debido a «factores globales», y que esta incertidumbre no sólo está teniendo efecto en el sector industrial, sino que también está arrastrando a otras partes de la economía como los servicios. Ante estas circunstancias, Lagarde prometió una política continuista respecto a su predecesor, ya que «la política monetaria seguirá apoyando a la economía y respondiendo a riesgos futuros, en línea con nuestro mandato de mantener la estabilidad de los precios». Ante la animadversión que desatan estos postulados en algunas capitales y en la banca europea, Lagarde volvió a prometer que el BCE «vigilará continuamente» los posibles efectos secundarios. En septiembre decidió cobrar a los bancos un 0,5% por el exceso de reservas a un día y reanudar su programa de compra de deuda.

, con el objetivo de seguir manteniendo bajos los tipos de interés de los bancos.