Podemos anuncia una subida del IVA al tabaco y las apuestas y Hacienda dice que es ilegal

La Unión Europea impide incrementar los tipos para un producto específico que ya está en el máximo del 21%

Los impuestos al tabaco representan ya el 80% del precio final de la cajetilla
Los impuestos al tabaco representan ya el 80% del precio final de la cajetilla

Lo que Podemos te da, Hacienda te lo quita. Este bien podría ser el resumen de la confusión generada en torno a una posible (y utópica) subida del IVA del tabaco y de las casas apuestas, que en cuestión de minutos pasó de promesa a papel mojado. El diputado de Unidas Podemos, Txema Guijarro, avanzó este jueves que entre las medidas de la reforma fiscal consensuada entre el PSOE y Unidas Podemos se incluirá el aumento del IVA al tabaco y a las casas de apuestas, y una bajada para los productos de higiene femenina y los servicios veterinarios. Así lo ha asegurado Guijarro durante su intervención en el debate en el Pleno del Congreso sobre el acuerdo relativo a la nueva senda de estabilidad presupuestaria y el límite de gasto no financiero (el llamado techo de gasto), preludio de los Presupuestos Generales del Estado de 2020.

Sin embargo, este incremento fiscal se ha dado de bruces con la realidad de la legislación comunitaria. La Unión Europea no permite crear un tipo incrementado de un impuesto armonizado como es el caso del IVA. Es decir, como el IVA del tabaco y de las casas de apuestas ya está en el 21% (el tipo general y máximo establecido para este tributo), es legalmente imposible subirlo por encima de este nivel. Esto significa que (quiméricamente) el Gobierno de coalición socialcomunista podría bajar el IVA de estos dos productos hasta el 10% (tipo reducido) o hasta el 4% (tipo superrreducido) si así lo considerase, pero nunca subirlo por encima del citado 21%. La única posibilidad real de incrementar los Impuestos Especiales que ya gravan el tabaco, algo que ya se ha hecho muchas veces en el pasado. No obstante, fuentes del Ministerio de Hacienda explican a LA RAZÓN que esta posibilidad no está encima de la mesa de la ministra María Jesús Montero, centrada ahora en retocar la llamada fiscalidad verde. Es decir, los impuestos ambientales.

El tabaco en España, entre los más baratos de Europa

La última subida fiscal al tabaco tuvo lugar en 2016, con el popular Cristóbal Montoro. En esa ocasión, la tributación de los cigarrillos subió un 2,5% y la del tabaco de liar, un 6,8%. Desde el Ministerio de Hacienda no se explican cómo Podemos ha podido hacer un anuncio de estas características respecto a una materia que no es de su competencia y no confirman si la ministra ha hablado con alguien dentro de la formación morada para aclarar este malentendido. No obstante, desde el Gobierno sí se han referido al bajo precio del tabaco y a una futura y posible modificación tributaria, aunque desde otro departamento. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha anunciado que a lo largo de esta legislatura se va elaborar un Plan Integral de Reducción del Tabaquismo, en el que, entre otras medidas, se contemplará la ampliación de los espacios “sin humo” a coches o espacios deportivos al aire libre, o la subida de la fiscalidad al tabaco y a los productos relacionados con el mismo como, por ejemplo, los cigarrillos electrónicos. En concreto, en este último aspecto, Illa ha recordado que los precios del tabaco en España se encuentran entre los “más bajos” de Europa, con un precio medio de la cajetilla de aproximadamente cinco euros, frente a los 10 euros que tienen en otros países europeos, informa Ep.

El gravamen sobre los cigarrillos representa casi un 80% del precio final de los mismos (sumando los impuestos especiales y el IVA aplicable). Se trata de un porcentaje significativo si se compara con otros productos sujetos también a imposición indirecta. Así, por ejemplo, el gravamen medio sobre la gasolina es de un 51% y el de las bebidas alcohólicas de alta graduación, de un 42%. La recaudación fiscal derivada del tabaco se mantuvo estable en 2019 por séptimo año consecutivo en el entorno de los 9.000 millones de euros, en un contexto en el que la tendencia a la baja del mercado interno se compensa con la contención del comercio ilícito en Andalucía y el alza de las ventas en la frontera con Francia. En 2019, la facturación total del tabaco sumó 11.865 millones de euros, un 0,95% más. De éstos, un 86%, es decir 10.201 millones de euros, correspondió a la comercialización de 2.242,9 millones de cajetillas.