Los autónomos tendrán paro y no pagarán las cotizaciones, pero sí las cuotas

ATA critica que el Gobierno no entienda que “a ingresos cero, cuotas cero”. UPTA y Uatae aplauden las medidas, pero recuerdan que quedan muchas reformas pendientes

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez, adelantó todas las medidas laborales que el plan ha destinado especialmente para el colectivo de autónomos, con más de 3,2 millones de trabajadores. Entre las principales, la exoneración del pago de cuotas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y el acceso al paro por cese de actividad, para lo que se acortarán los trámites. Por tanto, se establece una prestación extraordinaria sujeta a una regulación distinta a la ordinaria, según la cual el autónomo societario –el que tiene trabajadores a su cargo– podrá pedir un Expediente de Regulación Temporal (ERTE) para sus empleados y solicitar al mismo tiempo el cobro de una prestación extraordinaria por cese de actividad, sin obligación de cotizar mientras dure esta situación excepcional. Para facilitar ese acceso a la prestación se simplificarán los trámites, por lo que al adherirse a causas de fuerza mayor, la prestación será otorgada de forma casi automática por las mutuas de accidentes de trabajo.

En concreto, podrán acceder a una prestación extraordinaria por cese de actividad los autónomos cuyo negocio se haya visto suspendido por la declaración del estado de alarma o que sufran pérdidas severas por esta situación. Esta ayuda se calculará con el 70% de la base reguladora o el 70% de la base mínima cuando no se pueda acreditar el derecho a prestación. Estos autónomos quedarán exonerados de pagar las cuotas al RETA. Los beneficiarios serán autónomos cuya actividad quede suspendida por la declaración del estado de alarma o cuya facturación en el mes anterior al que se solicita la prestación se vea reducida, al menos, en un 75% en relación con el promedio de facturación del semestre anterior. La idea del Ejecutivo es que se amplíe y facilite la prestación actual para que puedan hacer frente a las graves pérdidas aunque no tengan el período mínimo cotizado.

Esta ayuda extraordinaria será incompatible con cualquier otra proveniente del sistema de la Seguridad Social. Para poder solicitarla los autónomos deben estar al corriente en el pago de las cuotas a la Seguridad Social y, si en la fecha de la suspensión de la actividad o de la reducción de la facturación no se cumple este requisito, deberá abonar las cuotas debidas en un plazo de 30 días naturales. Esta prestación se puede solicitar ante la mutua con la que tengan cubiertos los riesgos profesionales los autónomos o ante el Servicio Público de Empleo (SEPE). El tiempo de percepción de esta prestación se entenderá como cotizado y no reducirá los períodos de prestación por cese de actividad a los que el beneficiario pueda tener derecho en el futuro. Para poder solicitarla los autónomos deben estar al corriente en el pago de las cuotas.

La Agencia Tributaria ha informado de que los plazos de presentación e ingreso de las autoliquidaciones y los plazos de presentación de las declaraciones informativas no se ven afectados por este decreto, ya que se aprobó una medida excepcional para que las pymes y autónomos pudieran aplazar el pago de impuestos hasta seis meses, con tres sin intereses. Pese a ello, como en las próximas semanas se va a producir el vencimiento del plazo de declaración e ingreso de determinadas autoliquidaciones y ante la eventualidad de que algunas empresas puedan tener problemas de liquidez, estos autónomos podrán acogerse a las medidas de liquidez para que puedan hacer frente a los importes declarados en plazo y no ingresados una vez accedan a estas ayudas.

La reacción de las principales asociaciones de trabajadores por cuenta propia -ATA, UPTA y UATAE- no ha sido uniforme. Mientras, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, criticó duramente estas medidas por “quedarse cortas” y no atender una de nuestras principales peticiones, la suspensión de las cuotas, tanto Eduardo Abad, presidente de UPTA, como María José Landáburu, de Uatae, se mostraron “muy satisfechos” con este plan.

Amor fue el más combativo a la hora de criticar las medidas del Gobierno, ya que entiende que “nos han dejado de lado” en esta crisis por no aprobar la suspensión del pago de la cuota de los autónomos, “como ha hecho Francia”. El responsable de ATA cargó contra el presidente por lo que cree un desagravio con el resto de trabajadores. “Estamos en casa, sin trabajar, pagando luz, alquileres, IBI y teniendo ingresos cero y, por eso, tiene que haber cotizaciones cero”. En un vídeo en las redes sociales, Amor mostró su indignación con una plan que “no recoge las verdaderas necesidades que tienen ahora mismo los autónomos. Si no pueden trabajar, tampoco pueden ingresar, y si no ingresan no pueden pagar ni las cotizaciones ni las cuotas”. Asimismo reclamó que España debía haber seguido el mismo camino que Francia, “que decidió suspender las cotizaciones y la cuota de los autónomos para preservarlos”. El dirigente ha cifrado en 18.000 millones de euros las pérdidas que sufrirán los trabajadores por cuenta propia en dos meses por las medidas tomadas.

No tiene la misma visión Eduardo Abad, que considera que las decisiones tomadas “son muy importantes en materia de protección, ya que miles de autónomos podrán disfrutar de una prestación por cese de actividad temporal y de la suspensión de la cotización al RETA mientras esta situación de emergencia esté presente y sea catalogada como causa de fuerza mayor”. Para el presidente de UPTA, urge que el Ministerio de Seguridad Social elabore una guía con el procedimiento para poder solicitar la prestación y también “deben articularse”, en común acuerdo con las mutuas de accidentes de trabajo y las organizaciones de autónomos, “los canales necesarios para que se solventen afirmativamente todas las solicitudes que se presenten y que cumplan con los requisitos”.

En el mismo sentido se expresó María José Landáburu, que recalcó que “es imprescindible que los avales públicos y la liquidez lleguen hasta el tejido económico de los 3,2 millones de autónomos”. Para la presidenta de UATAE, el Ejecutivo debería reflexionar para que la exoneración de las cotizaciones no se limite a la duración del Estado de Alarma, e insta a que se considere prorrogar esta medida más allá de ese período, ya que “el impacto económico también será más largo y hay que tratar de sostener y acompañar la vuelta a la actividad”. Recuerda Landáburu que “el hecho de que la prestación por cese temporal se calcule sobre la base de cotización dejará nuevamente al descubierto los déficits de protección social” que sufren los trabajadores por cuenta propia, y pide que se estudie la manera de "transitar a un modelo de cotización más justo y progresivo”.

El Gobierno defendió ayer que estas medidas son las más adecuadas en este momento para ayudar a sostener la economía de este sector y defendieron que no es posible la suspensión de las cuotas, ya que la situación no requiere que este colectivo “tenga una mayor liquidez” porque el consumo se ha reducido prácticamente a cero. Sin embargo, no descartó que en el futuro pudieran llevarse a cabo medidas de estímulo como esta. “Ahora, lo importante es responder a la crisis y sostener la economía hasta que se supere este momento".