La factura del confinamiento: 11.400 euros por cada español

Las medidas de distanciamiento podrían haber llegado a su punto de inflexión, según la Fundación Civismo

La curva ha sido doblegada, anunciaba ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero la economía por ahora también sigue un rumbo descendente. El confinamiento supondrá un coste sobre la ciudadanía española de 522.797 millones de euros, o lo que es lo mismo, cerca de 11.140 euros por persona. Además, excluyendo a la población que no tiene edad de trabajar, esta carga será aún mayor. Un informe de la Fundación Civismo calcula cuál es la factura que el coronavirus ha causado a la sociedad española a partir del Valor de una Vida Estadística (VVE) establecido por la OCDE. El objetivo es averiguar si las medidas de distanciamiento han llegado a su punto de inflexión y si una prolongación más allá del proceso de desescalada, o una paralización mayor de la economía española, arrojaría claros efectos regresivos sobre el conjunto del país.

Las ya maltrechas cuentas de los españoles tendrán que prepararse para la repercusión que los costes del confinamiento tendrán a largo plazo. El informe Perspectivas de la Economía Mundial pronostica un descenso del PIB español del 8% para 2020, y un déficit público en torno al 9,5% de este. Otros informes, caso del último publicado por el Banco de España, prevén una caída del PIB del 13% para este ejercicio, que cerraría con un déficit público del 11%, mientras que el nivel de deuda pública aumentaría hasta el 120%. La crisis económica causada por el coronavirus ya ha dejado ver sus efectos en el mercado laboral español que cuenta con 285.600 ocupados menos y un 41% del país depende de las prestaciones del Estado.

Existen algunos instrumentos cuantitativos para conocer el coste económico del confinamiento en vidas humanas, y calcular desde ahí el punto de inflexión del propio encierro. “Es decir, el momento a partir del cual, este, el confinamiento dejará de tener efectos positivos sobre la ciudadanía española y comenzará en cambio a suponer una política pública regresiva, cuyo coste superará a su beneficio social”, explica la Fundación Civismo. Para poder realizar dichos cálculos, “aunque en el plano filosófico y moral" el valor de una vida es infinito, ha de poder cuantificarse su valor monetario ya que, "en situaciones como la actual, en las que el Gobierno ha de tomar decisiones drásticas que afectan a 47 millones de personas, se han de tener en cuenta el mayor número de factores posibles”, añade.

El valor de una vida

“La pregunta correcta no sería exactamente a cuánto asciende el valor monetario de una vida, sino cuánto está dispuesta a pagar la sociedad por reducir ligeramente la mortalidad agregada a cambio de disminuir (en algunas ocasiones, de forma radical) la calidad y esperanza de vida futuras”, señala el informe. La OCDE cifra el Valor de una Vida Estadística (VVE) en 2,77 millones de euros, lo que, multiplicado por el número total de muertes evitadas gracias al confinamiento, de acuerdo a los datos y tendencias ofrecidos, daría un valor total de entre 736.700 y 998.000 millones de euros agregados que se habrían salvado en ese periodo.

El beneficio neto del confinamiento en términos de VVE agregado se sitúa en los 184.938 millones de euros. Por lo tanto, esta medida de distanciamiento social va a comportar un coste para los españoles de 522.797 millones de euros, es decir, unos 11.140 euros por persona. Este montante, que agrega el coste directo y el diferido, proviene de una caída estimada del PIB de un 42%, si se suma que descenderá en torno a un 17,57% entre enero y junio de 2020, mientras que la deuda pública aumentará un 24,5% respecto al cierre del cuarto trimestre de 2019, hasta situarse, tal como se prevé, en el 120%.

Los indicadores apuntan a que esta medida puede haber llegado a su punto de inflexión, de modo que cualquier prolongación más allá del proceso de desescalada, o una paralización mayor de la economía española, la convertiría en una política pública regresiva sobre el conjunto del país. Así, su coste en forma de pérdida de calidad de vida, desempleo, o muertes por causas asociadas, pasaría a superar el beneficio social que ha implicado hasta ahora.

La Fundación Civismo concluye que “la solución óptima pasa por que las medidas de confinamiento se vayan relajando progresivamente, de modo que la actividad comercial pueda volver a funcionar con cierta normalidad. Resulta necesario si queremos amortiguar mínimamente la fuerte contracción del PIB en 2020 y, con ello, tratar de salvar el máximo número de empleos posibles, protegiendo así a los más perjudicados económicamente por la crisis de la Covid-19”.