Coronavirus

Mercado inmobiliario postCovid

Que no cunda el pánico. El futuro inmobiliario en la «nueva normalidad» será convulso... pero no tanto como el que parió la crisis de 2008. El BCE ha venido en su ayuda

José Maluenda

No hay verdades absolutas ni seguridades plenas. En los negocios, esto es una máxima. Cambiante. Y el mercado inmobiliario no es una excepción. La pandemia causada por Covid-19 ha tenido y tiene un impacto masivo en los mercados financieros y la economía en todo el mundo. El mercado inmobiliario va también en ese saco. Muchos inversores, propietarios, potenciales compradores de viviendas y arrendadores se lo preguntan cuando estamos a punto de encarar esa otra incógnita que es la llamada «nueva normalidad»: ¿La crisis del coronavirus provocará una crisis inmobiliaria? ¿Están subiendo o bajando los precios de las propiedades? Lo cierto, lo que dicen los analistas, es que se prevé una reducción de la demanda de alrededor el 25% en 2020. Las cuentas están claras: el mercado acumula dos meses de parón, sin registrar operaciones, y además, hay un porcentaje de demandantes de viviendas que ya no se recuperarán, pues muchos de estos ciudadanos han visto seriamente afectadas sus economías por el Covid. Con todo, esos mismos expertos auguran que el desastre no será comparable al que sufrió el mercado inmobiliario a raíz de la crisis de 2008. Además, frente a aquel momento de caos y frenazo económico, hoy en día tenemos a un Banco Central Europeo dispuesto, desde el minuto uno, a inyectar dinero en los países que lo necesiten –que serán casi todos, a distinto nivel–. Además, los tipos hipotecarios no está previsto que sufran ningún tipo de cambio. Por lo que, en caso de endeudarse para adquirir un piso, las reglas se mantendrían. Respecto a los precios de los inmuebles en el sector comercial parece que se conservan estables. Sin embargo, mientras la pandemia no haya alcanzado todo su desarrollo, sólo se pueden hacer hipótesis sobre su curso futuro. El ladrillo se perfila, de nuevo, como valor refugio ante un horizonte que el mismo Banco de España, hace escasos días, observaba turbulento o, cuando menos, imprevisto. No en vano la institución monetaria calcula un desplome de la economía entre un 8% y un 15% y anticipa tres años de crisis. Muchos miran de nuevo a los muros inmobiliarios.