¿Tributa poco Inditex en España?

Sede de Inditex
Sede de Inditex

Inditex «solo» pagó en España el 28% de todos los tributos que abonó globalmente a lo largo de 2019. En concreto, el gigante textil, con sede en Arteixo, se enfrentó en 2019 a unos impuestos de 6.740 millones de euros (no sólo en concepto de Impuesto sobre Sociedades sino también de otras figuras fiscales como el IVA), pero de ellos sólo 1.784 millones fueron ingresados en las cuentas corrientes del Fisco español. Para algunos, tales cifras ponen de manifiesto la extrema insolidaridad de la compañía gallega con sus conciudadanos. En lugar de abonar la inmensa mayoría de sus tributos en nuestro país para que así se financien servicios públicos como la sanidad y la educación, Inditex opta por «deslocalizar» su tributación engrosando con ello las Haciendas de gobiernos extranjeros. Semejante reproche, sin embargo, soslaya tres contrarréplicas esenciales. Primero, el mayor y mejor servicio que ofrece Inditex a la sociedad española no son los impuestos que paga, sino el valor que genera para nuestros consumidores en forma de mercancías comercializadas que mejoran su calidad de vida (motivo por el cual los consumidores adquieren esas mercancías a un precio que permite rentabilizar la operativa de Inditex).

Por tanto, juzgar la contribución social de una empresa en función de los impuestos que paga dentro de un país y no en función del bienestar que genera, merced a su actividad regular constituye un profundo (pero habitual) error. Segundo, Inditex paga la mayor parte de sus impuestos fuera de España porque la mayor parte de su actividad se ubica fuera de las fronteras de nuestro país. En particular, el 85% de sus ingresos proceden de otros países distintos de España. De hecho, que Inditex pague el 28% de todos sus impuestos mundiales en España cuando sólo el 15% de sus ingresos se amasan aquí ya indica un extraordinario compromiso de la compañía gallega con la jurisdicción fiscal española. En realidad, deberíamos estar recaudando mucho menos de lo que recaudamos en función de su actividad real dentro de nuestro territorio. Y tercero, resulta cuando menos curioso –y, cuando más, profundamente hipócrita– que los mismos que se rasgan las vestiduras por los pocos impuestos que paga Inditex en España sean los mismos que luego colocan el grito en el cielo por los pocos impuestos que pagan Google o Facebook en nuestro país. Si Inditex, por el mero hecho de ser española, debería concentrar aquí el grueso de su tributación, ¿acaso Google y Facebook, siendo estadounidenses, no deberían concentrar el grueso de su tributación en EEUU y no en España? ¿Acaso, pues, este argumento no estaría demostrando la improcedencia de nuevas figuras fiscales como la Tasa Google? La coherencia brilla por su ausencia porque la racionalidad también lo hace. Lo único que se pretende es cargar contra una de nuestras mayores empresas y justificar la voraz rapiña tributaria del Estado español.