Los 21.000 millones de ayuda europea para el paro solo alcanzan hasta el 30 de septiembre

El Gobierno espera que este mes se apruebe la entrega la ayuda europea para afrontar el pago de las prestaciones. Calviño admite por primera vez que no descarta acudir al MEDE

Los rebrotes, la crisis turística y la prolongación de la pandemia están haciendo peligrar la recuperación económica y, también el equilibrio de las finanzas públicas. Por ello, el Gobierno ha reconocido la necesidad financiarse en los mercados internacionales –el Tesoro ha programado emisiones por valor de 100.000 millones de euros adicionales– hasta que lleguen las ayudas europeas. Las primeras pueden aprobarse este mismo mes en el Consejo Europeo si se alcanza un acuerdo en torno a la propuesta de la Comisión Europea para el Fondo SURE. De este modo, España podría recibir ya un primer tramo de los 21.325 millones que fueron ya preconcedidos para financiar las políticas de empleo para afrontar la crisis sanitaria.

Lo confirmó ayer en el Congreso la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, durante su comparecencia en Comisión, en la que advirtió de que el Consejo Europeo podría modificar la propuesta sobre estos fondos, ya que todavía está pendiente la disución sobre el plazo de amortización de estos fondos, así como la fecha de los diferentes tramos de ayudas, a excepción del primer, previsto para este año. Según confirmó Calviño, estos fondos permitirán financiar el coste de los ERTE, las contribuciones realizadas por la Seguridad Social para este sistema de protección al empleo impulsado en esta crisis, prestaciones extraordinarias como las aprobadas para autónomos, o los trabajadores fijos discontinuos, bajas por enfermedad consecuencia de la pandemia o medidas especiales para el turismo.

Los 21.325 millones de euros del SURE se corresponden con la solicitud que realizó el Ejecutivo «en base a la previsión de gasto hasta el próximo 30 de septiembre», confirmó ayer Calviño, y «no estarán sujetos a condicionalidad ni supervisión adicional» por parte de la Comisión Europea. También se mostró esperanzada de que éste que sea el primer paso para un mecanismo permanente de reaseguro por desempleo. «Tras años de crear redes de seguridad para los bancos, ha llegado el momento de redes de seguridad para las personas».

La vicepresidenta tampoco descartó que el Gobierno acuda al fondo de rescate del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). «Tendremos que ver cuáles son las previsiones de flujo. Puede ser el SURE, el MEDE o el Next Generation», explicó, defendiendo por primera vez que el fondo de 750.000 millones de euros del presupuesto comunitario entre los años 2021 y 2024 puede ser una alternativa de financiación si la situación económica empeora. La vicepresidenta recordó la necesidad de realizar «una gestión muy eficiente de la tesorería» con el fin de «minimizar las necesidades de emisión de deuda» y así no cargar en exceso las cuentas públicas de más intereses.

Esta asignación convierte a España en el segundo país más beneficiado por detrás de Italia. Dotado con un importe total de 100.000 millones de euros, el SURE concederá préstamos en condiciones favorables para cubrir costes directamente relacionados con la creación o la ampliación de los sistemas nacionales de reducción del tiempo de trabajo y otras medidas similares. Convencida de que el SURE es un “primer paso hacia un régimen europeo permanente de reaseguro de desempleo”, Calviño ha confiado en que el primer desembolso de estos créditos tenga lugar este año y los otros dos en 2021.

Durante su intervención, la titular de Asuntos Económicos incidió en el “importante coste fiscal” que tendrán para el país estos fondos, al igual que el resto de medidas adoptadas por el Gobierno para afrontar la crisis: un 5% del PIB de recursos aportados y un 15% del PIB en medidas de liquidez. La vicepresidenta aseguró que sin este “descomunal esfuerzo” el PIB se habría desplomado hasta más del 25% y el número de desempleados habría superado los 3,5 millones.