El turismo teme la caída de reservas por la erupción del volcán

La ministra del ramo, Reyes Maroto, recibe un alud de críticas tras defender el desastre natural como un «reclamo» para España

Varias personas observan la actividad de la erupción volcánica, este lunes por la tarde en La Palma
Varias personas observan la actividad de la erupción volcánica, este lunes por la tarde en La PalmaRamón de la RochaEFE

Después de un verano muy tibio para el sector turístico a nivel nacional y algo decepcionante para las Islas Canarias en particular –con apenas un tercio de los visitantes internacionales habituales durante la pasada época estival–, la erupción del volcán Cumbre Vieja iniciado el pasado domingo en La Palma se convierte en una espada de Damocles que acecha al sector de los viajes en un momento decisivo. Y no es para menos, «pues llega en pleno proceso de mejoría, justo cuando aspiramos a enfilar los meses decisivos de la recuperación, tras un verano complicado en el que la llegada de visitantes internacionales no ha cumplido con las expectativas previstas, y cuando Reino Unido acaba de confirmar el levantamiento de sus restricciones que permiten a los británicos vacunados comenzar a viajar con mayor libertad», aseguró ayer a LA RAZÓN Carlos Abella, secretario general de la Mesa del Turismo.

Con el aliento todavía encogido a la espera de confirmar el devenir de la actividad volcánica de La Palma, Abella reconoció que «todavía es muy pronto para hablar de una posible crisis del sector derivada de este acontecimiento, pues no hemos tenido margen de maniobra, pero la verdad es que se convierte en una piedra en el camino que puede hacernos un flaco favor si se alarga, tal y como parece que estiman los expertos, durante al menos dos semanas».

Tímidas cancelaciones

La clave que declinará la balanza de una posible crisis turística está en la reacción que tengan los turoperadores internacionales durante estos primeros días, «pues son ellos quienes deben decidir qué hacen con los viajes programados hacia las Islas Canarias», recuerda Abella, quien insiste en que «la imagen que se transmita a nivel mundial resultará esencial para salir airosos de esta situación o, por el contrario, para generar una sensación de alarma que pueda resultar contraproducente para la industria turística». De hecho, ante las primeras imágenes de la erupción del volcán, que ya coparon todas las portadas digitales de los periódicos europeos durante la mañana de ayer, las reservas turísticas hacia el archipiélago canario «todavía no han experimentado un retroceso visible, aunque sí han empezado a producirse algunas cancelaciones hoteleras en aquellas reservas realizadas para estos próximos días», confirmaron a este diario fuentes del sector consultadas a última hora de ayer. «Empezaremos a ver las consecuencias en apenas 24-48 horas», avanzaron.

Cuestionado reclamo turístico

Todo apunta a que las consecuencias de este fenómeno natural llegarán, «pues cancelaciones habrá seguro, aunque confiamos en que puedan quedarse en una mera anécdota», reconoció Abella, quien, sin embargo, tildó de «poco cautas» las declaraciones de la ministra Maroto tras atreverse a calificar la erupción del volcán como «un reclamo turístico que podemos aprovechar en la oferta de la isla de La Palma. Desde Turespaña y desde las embajadas vamos a dar toda la información para que los turistas que quieran ver este espectáculo tan maravilloso de la naturaleza puedan hacerlo con prudencia», aseguró durante una entrevista concedida a Canal Sur Radio, aludiendo al «turismo de volcanes como una oportunidad que ya se ha visto en otros lugares como Islandia», palabras que después se vió obligada a matizar.

Con el espacio aéreo sin ninguna restricción, la llegada de vuelos a La Palma y al resto de las Islas Canarias seguía funcionando con normalidad a última hora de ayer, por lo que el sector turístico local mantenía la calma. «La evacuación ha funcionado de manera ordenada y ahora toca atender a quienes han perdido sus casas», aseguró en un comunicado Jorge Marichal, presidente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, Ashotel, quien planteó que «a la vez se puede ir trabajando en confeccionar un plan específico de promoción para La Palma, con el fin de que una vez finalizado el proceso eruptivo se pueda recuperar la normalidad en la isla lo antes posible, tanto desde el punto de vista de la población como de la economía palmera, representada por diferentes sectores, entre ellos el turismo». De hecho, además de residentes, la evacuación de parte de los afectados por la erupción ha incluido el traslado a Tenerife de unos 350 clientes alojados en un establecimiento de Puerto Naos (Los Llanos de Aridane), que prefirieron salir de la isla y ser realojados en otros alojamientos de Tenerife.