El Gobierno amplía los tiempos de conducción de los camioneros para tratar de mitigar la huelga

El Ejecutivo advierte de que el paro pone en riesgo el abastecimiento de alimentos. Firmas como Danone han avisado de que su actividad está en peligro

Ante el agravamiento del paro de los transportistas, que cumple su novena jornada y al que hoy se han sumado más camiones, el Gobierno mira a los conductores que siguen operativos para compensar el cese de actividad los huelguistas. El Ejecutivo ha tomado la decisión de modificar “temporalmente” al alza los límites de conducción así como reducir el tiempo de descanso en las operaciones de transporte de mercancías en todo el territorio nacional. Según una resolución de la Dirección General de Transporte Terrestre que se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE), estas excepciones al cumplimiento de las normas de tiempos de conducción y descanso en los transportes de mercancías estarán vigentes desde el pasado día 17 hasta el próximo domingo, 27 de marzo.

De acuerdo con la citada resolución, durante el citado período, el límite máximo de conducción diario se amplía de nueve horas a 11 horas. Además, el semanal pasará de 56 horas a 60 horas. Asimismo, el límite de conducción bisemanal máximo pasará de las 90 horas actuales hasta las 102 horas.

En cuanto a los requisitos del descanso diario, se modifican excepcionalmente pasando de 11 horas a nueve y se establece la posibilidad de tomar dos descansos semanales reducidos consecutivos de al menos 24 horas, siempre que se tome la compensación de los mismos unida al siguiente descanso semanal normal.

Más protestas

El movimiento del Gobierno llega un día después de que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) alcanzase un acuerdo con las patronales mayoritarias del transporte por carretera que, sin embargo, no ha logrado frenar la huelga. De hecho, el pacto la ha agravado. El Gobierno ha ofrecido 500 millones de euros en ayudas al sector, parte de las cuales serían asumidas por las petroleras. Sin embargo, el plan no sólo ha sido rechazado por la Plataforma para la Defensa del Transporte de Mercancías por Carretera Nacional e Internacional, convocante de la huelga, sino también por otras patronales presentes en el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTM) en el que no está presente la plataforma. Fenadismer se ha sumado a las protestas ante la “falta de concreción de las medidas presentadas por el Gobierno. No se sabe ni en qué consistirán dicha medidas ni cómo se articulará”. Tampoco queda claro “lo más importante: en qué cuantía de la posible ayuda le corresponderá a cada transportista, y si ésta llegará tanto a los transportistas pesados como a los ligeros”, explicó la asociación Fenadismer en un comunicado conjunto con Fetransa y Feintra.

Con el paso de los días, son cada vez más las compañías que se están viendo afectadas por los paros. Hoy mismo, la multinacional francesa Danone ha alertado en un comunicado que “en caso de no alcanzarse una solución de forma inmediata” tendrá que detener su actividad. “De no llegar a un acuerdo en las próximas horas, Danone se verá obligado a tomar la drástica decisión de interrumpir el proceso de recogida de leche, y como consecuencia, el proceso de producción en sus fábricas y posterior traslado de producto terminado a las cadenas de distribución alimentaria”, ha advertido.

El Gobierno ya no oculta su preocupación por lo que está sucediendo y reconoce abiertamente su temor a que haya problemas de abastecimiento de alimentos. El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha advertido de que la huelga está poniendo en riesgo el abastecimiento agroalimentario y que si no se intentan tender puentes y acuerdos entre todos la situación va a ser muy complicada. “El Gobierno hizo una oferta muy sólida para responder a los problemas del sector del transporte y hace falta también de parte de todos una buena disposición constructiva”, ha expresado Planas en la Cadena Ser.

Planas ha mostrado preocupación por el suministro, reconociendo que ha habido “incidencias” pero asegurando que el funcionamiento en los mercas ha sido “casi normal” y que las faltas de productos en los supermercados ha sido “puntual” e influida no solo por la huelga, sino también porque “las compras han sido muy superiores, hasta un 20%”.

Respecto al paro en la flota pesquera, afectada por la subida de los combustibles, ha dicho que estos costes han pasado en este sector de representar un 22 o 23% de su operación a ser más del 50% y que eso es “insoportable” desde el punto de vista de los costes. En ese sentido, ha recordado que este lunes España obtuvo 64,5 millones de euros del fondo de crisis activado por la Comisión Europea para apoyar a agricultores y ganaderos y ha dicho que confía en que se movilicen fondos también para la pesca.