La crisis abierta por el Gobierno en Indra se agrava con la dimisión de otro consejero

La también independiente Silvia Iranzo deja la compañía por su desacuerdo con la marcha de otros cinco directivos con igual condición. El consejo se reunirá hoy de urgencia

La directiva de Indra el pasado jueves, durante la junta de accionistas de la compañía
La directiva de Indra el pasado jueves, durante la junta de accionistas de la compañía FOTO: INDRA INDRA

Indra arde por los cuatro costados. El asalto orquestado por el Gobierno para hacerse con el control de la compañía tecnológica ha dinamitado su dirección. Después de que el Ejecutivo, usando a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) como ariete y a Sapa Placencia y el fondo Amber -controlado por el presidente del Grupo Prisa, Joseph María Oughourlian- como aliados; eliminase de su dirección a cinco accionistas independientes opuestos a sus planes en la junta de accionistas del pasado jueves, la también independiente Silvia Iranzo Gutiérrez ha comunicado por carta al consejo de la firma su decisión de “dimitir irrevocablemente”.

En una carta fechada el pasado viernes y de la que Indra ha informado hoy a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNVM), Iranzo manifiesta que su dimisión viene motivada por “su desacuerdo con los acuerdos adoptados por la junta general de accionistas de cese y no reelección de cinco consejeros independientes”. Una decisión que, bajo su criterio, supone “rebajar el estándar de gobierno corporativo de la compañía en perjuicio de la mayoría de accionistas no representados en el consejo”.

Tras esta nueva marcha de otro independiente, el consejo de administración de Indra ha sido convocado para reunirse hoy a los efectos de proceder, entre otros asuntos, “al nombramiento de miembros de sus comisiones e iniciar el proceso de selección de consejeros independientes”, según ha explicado la firma en su comunicado a la CNMV.

La marcha de Iranzo agrava todavía más la grave crisis abierta en el seno de la compañía por la maniobra ejecutada la semana pasada por el Gobierno para hacerse con su control tras su fracaso al tratar de imponer a Marc Murtra como presidente ejecutivo. Y es que en apenas dos días, casi la mitad de los consejeros de Indra han dejado su cargo en su dirección, integrada por 13 miembros hasta el pasado jueves, cuando se añadió un decimocuarto en representación de Sapa Placencia, una compañía que entró hace unos meses en Indra y una de las compradoras de ITP Aero.

La mayoría de las salidas se produjeron en la turbulenta junta del pasado jueves. Ese día, el Gobierno, a través de la SEPI y con la ayuda de Sapa Placencia y Ambar, tomó el control del consejo de la compañía tras nombrar a Jokin Aperribay como consejero dominical por el grupo vasco y promover el cese de cuatro consejeros independientes contrarios a los planes del Gobierno. La junta se tensó cuando un representante de Amber propuso una votación adicional para cesar a cuatro consejeros independientes: Alberto Terol, Ana de Pro, Enrique de Leyva y Carmen Aquerreta. Una decisión que apoyó el 53,1% del capital de la compañía, casi el mismo que apoyó el nombramiento de Aperribay.

Críticas de los consejeros

El representante de Amber justificó su petición en que la compañía necesita una mayor estabilidad y una “reestructuración más amplia” en su consejo. Sin embargo, los consejeros Alberto Terol y Enrique de Leyva aseguraron que se trata de una decisión que “dañará gravemente” a la compañía. Terol se refirió con ironía a que había dimitido con efecto en las próximas 24 horas antes de la junta con lo que era un cese que le afectaba “poco”. El consejero tildó la decisión de cesar a cuatro independientes de “disparatada” y manifestó que tanto él como otros consejeros han intentado “entender los planes del Gobierno” en materia de defensa para que estos fueran tenidos en cuenta en la estrategia de la compañía. Por su parte, De Leyva aseguró que no es una persona a la que se pueda “doblar el brazo” y ha asegurado que no tenía intención de seguir en una empresa controlada por la SEPI y sus aliados.

Los movimientos del Ejecutivo en Indra no han pasado desapercibidos para el regulador de los mercados. El viernes, un día después de la polémica junta, el presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura, calificó de “llamativo” y “preocupante” lo acontecido en la misa. Buenaventura, recordó que las compañías son soberanas para el cese o nombramiento de consejeros y las juntas de accionistas tienen capacidad de decisión sobre estos asuntos. No obstante, recalcó que el principio de soberanía y decisión democrática en la junta no es el único que aplica a las mejores prácticas de gobierno corporativo, sino que hacen falta otra serie de elementos y contrapesos, como la presencia de consejeros independientes, cuya figura es “esencial” en la medida en que velan por el interés social y de los accionistas minoritarios. “Desde esa perspectiva, la calidad suficiente en el ámbito de la atención de los consejeros independientes de las cotizadas debe ser mimada como elemento esencial de la calidad de buen gobierno”, apuntó, al tiempo que aseguró que la CNMV se había puesto en contacto con la compañía e iba a requerir más información de lo ocurrido.