El Gobierno fracasa en su asalto a Indra: Murtra será presidente, pero no tendrá poderes ejecutivos

La dirección de la compañía designa a Ignacio Mataix y Cristina Ruiz como consejeros delegados

Recursos de empresas ubicadas en la capital
Fachada de la sede de Indra ubicada en MadridMarta Fernández Jara Europa Press

El Gobierno se ha quedado a medio camino en su asalto a Indra y ha recibido un severo correctivo por parte de los accionistas “rebeldes”. La compañía, como quería Moncloa, tendrá como nuevo presidente a Marc Murtra, tal y como había propuesto la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) al consejo de administración. Pero su capacidad de maniobra será muy limitada porque carecerá de poderes ejecutivos. Según ha informado hoy en un hecho relevante a la Comisión Nacional de Mercados y Valores (CNMV) la compañía, el consejo de administración de Indra ha dado luz verde a este nombramiento y a los de Ignacio Mataix Entero y Cristina Ruiz Ortega, responsables respectivamente de las divisiones de Transporte y Defensa y Minsait, como consejeros delegados con carácter solidario.

Hasta ahora, Mataix y Ruiz Ortega realizaban labores de consejeros ejecutivos con amplios poderes en sus respectivas áreas. Sin embargo, según explican fuentes de la compañía, todos los pasos y decisiones importantes que tomaban debían contar con la aprobación de Fernando Abril-Martorell, que sí tenía poderes ejecutivos. Pero con la nueva estructura, sin embargo, serán Mataix y Ruiz Ortega los que lleven las riendas de la compañía al carecer Murtra de poder ejecutivo. De hecho, según asegura el hecho relevante enviado por la compañía, el consejo de Indra “ha constatado que la permanencia de los otros dos consejeros ejecutivos, quienes ya están a cargo, en sus respectivas responsabilidades, de las operaciones de la compañía; así como del director general corporativo, permite garantizar la continuidad de la gestión al máximo nivel, ejecutando el Plan Estratégico 2021-2023 aprobado por unanimidad por el consejo de administración el pasado mes de febrero”.

Temor

Con estos nombramientos, aunque el Gobierno logra su objetivo de desbancar a Abril-Martorell de la presidencia de la compañía, no consigue sin embargo un control de la dirección de la misma al carecer Murtra de los poderes ejecutivos entregados a Mataix y Ruiz Ortega. En el seno de la compañía existía bastante temor a que, en caso de haber tenido suficiente capacidad de maniobra como para poder hacerlo, Murtra hubiera tenido la tentación de llenar el organigrama de la dirección de la empresa con “gente afín pero sin experiencia”. Él mismo es visto con sospechas por el resto de miembros del consejo al margen de la SEPI -Corporación Alba, Banco Santander, Fidelity, Norges Bank y T Rowe Price Associates- como un hombre sin la capacidad para tomar el timón de la compañía por su mayor bagaje político que empresarial. Patrono de la Fundación La Caíxa, Murtra ocupó cargos como el de jefe de gabinete del Ministerio de Industria Comercio y Turismo, en la época de Joan Clos (2006-2011) y el de responsable de Educación, Cultura, Deportes, Inmigración, Juventud, Cooperación Internacional y Participación en el Ayuntamiento de Barcelona.

El antecesor de Murta en la presidencia se ha despedido hoy de los trabajadores de Indra a través de una carta en la que les comunica que hoy mismo ha cesado como presidente en contra de su voluntad. “Quiero que sepáis también que este ha sido mi mayor reto profesional, que hubiera deseado completar esta etapa y concluir el apasionante desafío de consolidar nuestro liderazgo y convertir a Indra en uno de los grandes grupos europeos”, asegura la misiva, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN.