«Es previsible una contracción del crédito y más morosidad este tercer trimestre»

Fernando Casero, presidente de Asnef, defiende que las entidades que presten dinero tengan una reserva de actividad

Fernando Casero, presidente de Asnef
Fernando Casero, presidente de Asnef FOTO: Asnef Asnef

Fernando Casero Alonso (Oviedo, 1957) es desde hace seis años presidente de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef), la patronal que agrupa a las entidades financieras reguladas y especializadas en España en financiación al consumo. Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Comercial de Deusto, en Bilbao, es diplomado en el Plan de Dirección General por el IESE y miembro del Registro Oficial de Auditores de Cuentas (ROAC), desde que llegó al cargo, ha tenido como uno de sus mantras que se establezca una reserva de actividad para el crédito, de manera que solo las entidades reguladas puedan concederlo. En el borrador de la Directiva Europea de Crédito, en la que trabaja actualmente Bruselas, recoge esta figura, algo que celebran desde Asnef. Sin embargo, Casero insiste en la necesidad de que España regule a la mayor brevedad posible este aspecto, incluso antes de la aprobación de la directiva europea, de manera que se estructure un marco regulatorio eficaz y transparente, que garantice los derechos de los consumidores. «Demandamos desde hace muchos años que todas las entidades que presten dinero, tengan una reserva de actividad. Lo que no puede ser de es que solo 95 de las 667 fintech que operan en España estén supervisadas y reguladas por un organismo oficial, ya sea el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) o la Dirección General de Seguros. Es muy importante que el consumidor esté protegido. Creemos que hay una sensibilidad por parte de los reguladores en este sentido, y esperamos conseguirlo. Simplemente, queremos que las reglas del juego sean iguales para todos. El hecho de ser entidades reguladas hace que tengamos unos costes muy altos. Que otras entidades no tengan que cumplir los mismos requerimientos también nos perjudican en términos reputacionales y competitivos», afirma.

Pese a las incertidumbres económicas actuales derivadas de la Guerra de Ucrania, el incremento de la inflación y en un contexto de subida de los tipos de interés, Casero en cuanto a la evolución del crédito al consumo se muestra «moderadamente optimista» hasta el fin del primer trimestre de 2022. Y es que en 2021, su volumen creció un 13,7% hasta los 23.651 millones de euros, totalizando 8 millones de contratos. Estos datos son muy relevantes, más si se tiene en cuenta que la financiación para el automóvil no esta incluida en estas cifras. Contabilizando este segmento, el volumen de financiación ascendería a 50.000 millones. «En este ejercicio, toca ser cautos debido a las incertidumbres económicas, si bien las cifras del primer trimestre son positivas si tenemos en cuenta que en este periodo el crecimiento en relación al año anterior ha sido del 24,1% hasta los 6.334 millones de euros y 1,9 millones de contratos (un 2,6% más que el precedente). También tenemos que ser precavidos, ya que, a pesar de estos datos, previsiblemente, la guerra de Ucrania, la subida de tipos y la inflación pueden modificar las perspectivas a medio plazo, por lo que tendremos que estar atentos a esta traslación al entorno económico y de política monetaria a nuestro sector», asegura.

Asimismo, estas cifras se dan en un contexto de morosidad estable para el conjunto del sector financiero (bancos y cajas), aunque para los especialistas en crédito al consumo, como son los establecimientos financieros de crédito, el dato publicado por el Banco de España muestra un ascenso en mayo al 7,14% (7,12% en abril). Y es que, según Casero, «las medidas y moratorias que se han dado por parte del Gobierno y de las entidades del sector han preservado la capacidad de pago de hogares y empresas y, aunque no es una dato alarmante, parece previsible que haya una contracción del crédito al consumo en el tercer trimestre y un posible incremento de la morosidad», destaca.

En cuanto a las subidas de tipos de interés, Casero no cree que, incrementos razonable introduzcan distorsiones importantes en el sistema. «Una subida de tipos tiene un impacto directo sobre nuestros márgenes, ya que se estrechan. Pero también lo notarán los consumidores, en tanto en cuanto su capacidad de ahorro disminuye y, por lo tanto, le quedan menos posibilidades para consumir. No obstante, lo cierto es que hemos pasado por un periodo anómalo, en el que las tasas se han situado en cero e, incluso, en el terreno negativo, durante un tiempo muy prolongado, algo muy extraño en una economía racional. La subida de tipos ha sido más abrupta ante la imperiosa necesidad de volver a tasas de inflación más contenidas y controlables, por lo que veremos el impacto de ésta y de siguientes subidas de tipos que se irán decidiendo en los meses venideros y que esperemos no impidan el crecimiento de la economía», subraya.

Revolving

Asimismo, aplaude en la última sentencia del Tribunal Supremo sobre tarjetas revolving de 4 de mayo de 2022 que, considera, otorga al sector seguridad jurídica al aclarar los criterios para determinar si el TAE de uno de estos productos es o no usurarios. «Se trata de una sentencia muy importante porque, aparte de las seguridad jurídica, permite que el consumidor tenga toda la información necesaria, y que tenga capacidad de decisión, y que libremente pueda comprar un producto porque el revolving es un instrumento necesario, que existe en todo Europa y en todo el mundo. En Asnef, hemos hecho un protocolo que ayuda al consumidor a tomar una decisión, incluso antes de la sentencia del Supremo, que permite al usuario valorar el coste del crédito solicitado. Además, para nosotros es muy relevante que los tribunales no marquen un tipo máximo, sino que tengan en cuenta el que había en ese momento», concluye.