Obligados a alquilar por el BCE: vuelve a ser la opción mayoritaria de los que buscan vivienda dos años después

El aumento de los costes de financiación dispara en ocho puntos (46%) los demandantes de arrendamiento, que superan de nuevo a los que buscan comprar casa (44%)

Viviendas en alquiler en la calle Méndez Álvaro de Madrid
Viviendas en alquiler en la calle Méndez Álvaro de Madrid FOTO: Jesús G. Feria La Razón

La política monetaria que está aplicando el Banco Central Europeo (BCE) para contener la inflación está empujando cada vez más la demanda de vivienda hacia el alquiler. Desde hace años, el arrendamiento se ha convertido más en una obligación que en una elección para muchos españoles a la hora de buscar vivienda tanto por los elevados precios como por las dificultades para financiar su compra. Una tendencia que está contribuyendo a acelerar la subida de tipos de interés. El estallido de la guerra de Ucrania, los altos niveles de inflación y el consecuente cambio de política monetaria internacional han provocado que los costes de financiación hayan presentando el mayor encarecimiento de las hipotecas desde el año 2000. Este endurecimiento de los créditos financieros ha propiciado una moderación en la efervescente actividad de compraventa de los últimos años y está ocasionando a su vez que la demanda insatisfecha se redireccione hacia el mercado del alquiler, que vuelve a recuperar el liderazgo tras dos años de protagonismo de la compraventa, según pone de manifiesto la “Radiografía del mercado de la vivienda en el segundo semestre de 2022″ que ha realizado Fotocasa.

Según este análisis, en agosto de 2022 el 46% de los demandantes de vivienda buscaba vivienda en alquiler, frente al 44% que apostaba por la compra. Seis meses atrás, los que buscaban vivienda en alquiler apenas alcanzaban el 38%, mientras que un 50% optaba por la compraventa. El resto hasta completar el 100% de la demanda -10%- está conformado por aquellos que buscan tanto vivienda en propiedad como en régimen de arrendamiento.

El incremento de la demanda de vivienda en alquiler llega en un contexto de reducción de la oferta que complica todavía más el acceso a un inmueble a muchos colectivos porque presiona los precios al alza. Según el Índice Inmobiliario Fotocasa, es la primera vez en quince años que el precio de los alquileres alcanza máximos históricos por encima de los registrados durante la burbuja de 2007. Otro de los portales inmobiliarios más importantes del país, idealista, cifra en 11,2 euros el metro cuadrado el coste del alquiler de vivienda, una cantidad un 6,4% superior a la de hace un año. No obstante, según sus estimaciones, este precio es un 2,2% inferior al máximo alcanzado en septiembre del año 2020 según sus registros. No obstante, en 32 capitales de provincia sus precios se han incrementado en el último trimestre que en el anterior.

Medidas equivocadas

En lo que idealista es igual de contundente que Fotocasa es en el grave problema de oferta que vive el mercado del alquiler. Una circunstancia que, según su portavoz, Francisco Iñareta, “mantiene tensionados los precios en las grandes capitales”. En 35 capitales de provincia, por ejemplo, los precios han tocado techo en algún momento de lo que va de ejercicio, según sus datos. Una situación que ha provocado que sólo el 27% de las viviendas disponibles para arrendar en capitales de provincia tengan una renta inferior a los 750 euros, cantidad considerada asequible por idealista.

idealista, como Fotocasa, asegura que el mercado del alquiler vive una alarmante situación de desequilibrio no sólo por la reducción de oferta sino porque “la demanda no sólo no ha dejado de crecer tras la pandemia, sino que se multiplica con todas aquellas personas que son expulsadas del mercado de venta por no poder acceder a financiación”, según advierte Iñareta. En lo relativo a la oferta, el portavoz de idealista advierte de que “no deja de drenarse sin encontrar reposición”. En su opinión, “la falta de seguridad jurídica provocada por las medidas del Gobierno en materia de alquiler ha incentivado la desinversión en el mercado y causado la desaparición de la oferta”. “Las políticas punitivas y coerctivias no solo van contra los propietarios sino contra el propio mercado. Sin medidas que estimulen la aparición de nuevo producto, en unos meses nos daremos cuenta de que el problema ya no solo es el precio sino la desaparición total del mercado”, advierte.