El alquiler se pone casi imposible en las capitales de provincia

Sus precios han tocado máximos en 35 de ellas en lo que va de año. La renta media es 11,3 euros

Anuncio de una vivienda en alquiler en una agencia inmobiliaria
Anuncio de una vivienda en alquiler en una agencia inmobiliaria FOTO: Jesús G. Feria La Razon

El precio del alquiler empieza a estar casi imposible en la mayoría de capitales de provincia. Según el último informe de idealista, la renta media en España alcanzó los 11,3 euros el metro cuadrado el pasado mes en julio, con un incremento del 5,6% interanual, lo que supone la mayor subida registrada en lo que va de año y también la más destacada tras la pandemia.

El empuje de los precios ha llevado a que, el pasado mes, tocara máximos en doce capitales de provincia: Alicante, Valencia, Murcia, Málaga, Santa Cruz de Tenerife, León, Lérida, Logroño, Vitoria, Santander, Zaragoza y Toledo. En Cádiz, además, repitieron el récord que alcanzaron en mayo.

Estas doce capitales se suman a las otras 22 en las que los precios alcanzaron ya máximos a lo largo del primer semestre del año. En Teruel, Zamora, Cuenca, Salamanca, Pontevedra y Tarragona lo hicieron en el mes de mayo y en Ávila y Castellón de la Plana, el pasado abril. En Soria se alcanzaron en el mes de febrero.

De esta forma, los arrendamientos han tocado niveles máximos en 35 de las 50 capitales de provincia españolas en algún momento en lo que va de año. Y en quince de ellas, Huelva, Guadalajara, Pamplona, Almería, Jaén, Las Palmas de Gran Canaria, Albacete, Valladolid, La Coruña, Lugo, Córdoba, Badajoz, Castellón, Barcelona y Oviedo, han bajado menos de un 1% respecto a los techos que han ido marcando a lo largo del presente ejercicio.

Madrid y Barcelona

En el caso de las dos grandes ciudades españolas en las que se concentran los grandes mercados de alquiler, Madrid y Barcelona, los precios están un 5,1% y un 0,9% por debajo de sus máximos, respectivamente. La ciudad catalana se mantiene como la más cara para alquilar con 17,42 euros por metro cuadrado a pesar de las medidas tomadas por la Generalitat de Cataluña para limitar los precios. Madrid es la segunda, con un precio de 15,89 euros.

El incremento de precios se ha producido en paralelo a la importante reducción de oferta que ha experimentado el mercado en los últimos meses. Idealista calcula que en el primer trimestre del año, el «stock» de vivienda disponible para alquilar se ha desplomado un 37%, con derrumbes tan importantes como los sufridos por las ciudades de Barcelona (58%) o Tarragona (-47%). Aunque lo cierto es que en ciudades como Sevilla y Málaga (-50%) o Las Palmas (49%) y Valencia (47%) no existe límite de precios alguno como en las ciudades catalanas y el desplome de la oferta también es muy acusado.

Varias razones explican esta reducción de la oferta. Para empezar, que el punto de partida este año era muy alto. Durante la pandemia, la oferta se disparó exponencialmente. Servihabitat calcula que en 2020 lo hizo un 50%, mientras que idealista lo eleva hasta el 78%, lo que llevó al hundimiento de precios. Entre los motivos que provocaron este aumentó están las restricciones para contener la propagación del coronavirus, que redujeron entonces el alquiler turístico en España al mínimo, lo que desplazó un gran número de estos alojamientos hacia el arrendamiento a largo plazo. Además, los confinamientos y la generalización del teletrabajo redujeron la demanda en el centro de las grandes ciudades. A ello se sumó, según el análisis que hizo entonces idealista, la paralización en la toma de decisiones de la demanda ante la incertidumbre sanitaria y económica que se vivía por el coronavirus.

Pero ahora, esos condicionantes que dispararon la oferta se han dado la vuelta para hundirla. Con el anuncio el pasado año de la vuelta a las universidades, el fin de muchos de los Erte puestos en marcha por las empresas para combatir los efectos de la covid, la vuelta del turismo y de los pisos turísticos y con el teletrabajo convertido en una herramienta híbrida en franco retroceso, la oferta para alquiler ha caído. Y a menor oferta, los precios suben.