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Sánchez incumplirá su previsión de déficit en 8.500 millones

Hernández de Cos cuestiona en el Congreso la previsión de ingresos de los Presupuestos y asegura que el desajuste podría superar el 2%, frente al 1,3% previsto por el Ejecutivo

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, comparece en la Comisión de Presupuestos
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, comparece en la Comisión de Presupuestos

Hernández de Cos cuestiona en el Congreso la previsión de ingresos de los Presupuestos y asegura que el desajuste podría superar el 2%, frente al 1,3% previsto por el Ejecutivo.

El Gobierno incumplirá la previsión de déficit que contemplan sus Presupuestos en al menos 8.500 millones de euros, según advirtió ayer el gobernador del Banco de España. Pablo Hernández de Cos explicó en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados que el equipo económico del organismo supervisor contempla «riesgos muy significativos» de incumplimiento en la previsión de ingresos recaudatorios del Estado que incorporan las cuentas del Ejecutivo de Pedro Sánchez, lo que se reflejará en el déficit previsto a cierre del ejercicio. Un desajuste que el propio Gobierno prevé que alcance el 1,3% del PIB y que el Banco de España considera que se irá hasta el 2% o incluso más. La previsión de déficit que realizó el organismo el pasado mes de diciembre fue un desajuste de las cuentas del 2,4% del PIB.

Hernández de Cos recordó que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) estiman que los ingresos públicos se incrementarán un 8,2%, un alza que el Banco de España pone en duda.

En primer lugar, por la cuestión contable. Hacienda ha computado 13 meses de ingresos por IVA en lugar de 12 como consecuencia del cambio introducido en el sistema de liquidación. Esto implica unos 5.000 millones adicionales en ingresos, que se distribuirían a partes iguales entre la administración central y las comunidades autónomas.

El Ejecutivo explicó que los 2.500 millones del Estado compensarían el ajuste del déficit público mayor del previsto –en el caso del Estado, 0,3% en lugar del 0,4% del PIB– y mitigarían el retraso en la aplicación de nuevas medidas tributarias.

Sin embargo, Hernández de Cos explicó que «la mayor recaudación del nuevo sistema de liquidación del IVA no se traslada a las magnitudes de contabilidad nacional», que se calculan por el principio de devengo que implica que aunque se ingrese más, no puede contabilizarse a efectos de déficit. Sin esta «triquiñuela», la previsión de aumento de los ingresos caería al 6,9%.

Además, el gobernador ha señalado que aunque siempre existe una cierta incertidumbre sobre la respuesta de los ingresos públicos a las bases impositivas (elasticidad impositiva), las previsiones del proyecto de PGE «parecen incorporar unas elasticidades superiores a las medias históricas». Según los cálculos del emisor, la recaudación agregada por impuestos compartidos y cotizaciones sociales efectivas aumentaría un 5,6% en 2019, frente al incremento previsto del proyecto de PGE del 6,9%.

El tercer foco de riesgo sobre la previsión de ingresos es la estimación de los impactos recaudatorios de las nuevas figuras tributarias realizada por el Gobierno y que «está sujeta a un elevado grado de incertidumbre», remarcó el gobernador, dada la ausencia de referencias históricas sobre el funcionamiento de las mismas.

Finalmente, Hernández de Cos expresó su cautela en relación con el potencial retraso en la entrada en vigor de las medidas que acompañan al proyecto de PGE, que añade un riesgo adicional sobre la recaudación que se espera obtener en el ejercicio 2019.

Teniendo en cuenta todos estos factores, la desviación del déficit «podría ser incluso mayor» porque la previsión del 2% del BdE está hecha sobre los impactos recaudatorios de las estimaciones oficiales. «Pero si esas estimaciones se encuentran sobrevaloradas, nos encontraríamos ante un déficit creciente. Más aún con el retraso de la entrada en vigor de los Presupuestos».

En cuanto a la tasa de paro, el gobernador apuntó que la creación de empleo se ralentizará durante este año, en parte por el menor avance de la actividad pero también como consecuencia del aumento en más de un 22% del Salario Mínimo. Las proyecciones del Banco de España muestran que el crecimiento del numero de ocupados se situará en torno al 1,6% anual este año, lo que permitirá reducciones adicionales de la tasa de paro hasta el entorno del 14%.