El BCE adelanta la recuperación a este año

Detecta señales de solidez en la economía europea y avances en el control de los desequilibrios fiscales y comerciales. El Eurogrupo asegura que España no pedirá el rescate y el FMI alaba la reforma laboral del Gobierno

El Banco Central Europeo considera que la recuperada confianza de los mercados financieros en la solidez de la economía europea y en las reformas emprendidas en la eurozona es un signo inequívoco de que lo peor de la crisis ha pasado. En su boletín mensual de enero, el BCE avanza que entrado 2013 se recuperará la demanda interna y se reactivará el consumo, la gran clave para salir definitivamente de la depresión.

«Avanzado 2013 debería comenzar una recuperación gradual, a medida que la orientación acomodaticia de la política monetaria, la sustancial mejora de la confianza de los mercados financieros y la menor fragmentación empiecen a mostrar su efecto sobre la demanda interna privada», indica el organismo monetario, que destaca el buen comportamiento de las exportaciones europeas al resto del planeta.

En este sentido, el fortalecimiento de la demanda externa, con tasas de crecimiento en los países emergentes que van del 8% en China o el 6% en India al 4% de México y Brasil, alienta a las exportaciones europeas a ganar fuera lo que pierden en casa.

La institución que preside el italiano Mario Draghi considera que «se ha avanzado considerablemente» en el control de los desequilibrios comerciales y financieros en la eurozona, y que la crisis de deuda soberana ha remitido notablemente aunque la presión es aún excesiva. En este sentido, el informe remarca la necesidad de acelerar las reformas estructurales, pues de lo contrario «se podría retrasar la recuperación de la inversión privada, el empleo y el consumo».

Las recetas para evitar los riesgos que amenazan la recuperación inciden en la necesidad de «aumentar la flexibilidad, el dinamismo y la competitividad de la economía de la zona del euro, y el funcionamiento de los mercados de trabajo».

En parecidos términos se expresó también desde Washington la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien afirmó que «se ha logrado detener el colapso» de la economía global «gracias a las políticas de los países avanzados, aunque a menudo a última hora». La ex ministra francesa de Finanzas advirtió de que sería un error repetir los errores del pasado por lo que instó a los países a despejar la «incertidumbre» mediante políticas fiscales «sostenibles» a medio plazo, en clara alusión a las tensiones en EE UU y Europa.

En el caso de la eurozona, reconoció que se han logrado muchos avances. En concreto, destacó la reforma laboral emprendida por España. «Cuando ves la reforma del mercado laboral en España, eso es un paso en la buena dirección», dijo. Sin embargo, instó a los líderes y a las instituciones europeas a acelerar la unión bancaria y al BCE a incrementar la flexibilidad monetaria para fomentar la demanda.

Al nuevo ciclo de optimismo se sumaron también el presidente del Consejo de la Unión Europea y el jefe del Eurogrupo. Herman van Rompuy incidió en que hay señales de que «lo peor ha quedado atrás» y destacó los esfuerzos emprendidos por España y el resto de países damnificados por las tensiones en los mercados financieros, mientras que Jean-Claude Juncker zanjó por completo la posibilidad de un rescate a España. «Mi impresión es que el Gobierno español no solicitará un programa de asistencia completo», vaticinó Juncker en una entrevista concedida a la agencia de noticias alemana DPA. «También creo que toda la especulación sobre este tema es superflua, si no perjudicial», agregó.