Economía

El demonizado diésel, la solución para cumplir el objetivo de emisiones del automóvil en 2020

Los concesionarios aseguran que sólo se logrará el objetivo si se aumentan en 20 puntos las ventas de estos vehículos o se triplican las de eléctricos

Los concesionarios aseguran que sólo se logrará el objetivo si se aumentan en 20 puntos las ventas de estos vehículos o se triplican las de eléctricos.

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Paradojas de la vida, dicen los concesionarios que el demonizado diésel es la única alternativa para que los fabricantes de automóviles cumplan con la normativa de emisiones de CO2 impuesta por Bruselas para el año que viene. Según Faconuato, los objetivos sólo podrán alcanzarse si las matriculaciones de vehículos de gasoil se disparan en veinte puntos porcentuales. En el caso de los eléctricos, tendrían que triplicarse.

La Comisión Europea ha establecido que todos los vehículos que matricule cada fabricante en Europa deberán emitir de media 95 gramos de CO2 por kilómetro recorrido el año que viene. Los fabricantes pueden buscar la solución a su problema a través de la automatriculación en las redes de concesionarios de un mix de vehículos de menos emisiones que les permitan no rebasar el límite de CO2. Pero, según advierte Faconuato, ni con esta estrategia lo conseguirían.

En su opinión, el diésel constituye el problema y la solución a las emisiones para los fabricantes. Es el problema porque, aseguran, los ataques contra esta motorización han desplazado a los compradores hacia los coches de gasolina, que emiten un 20% más de CO2. Y es al mismo tiempo la solución porque, según asegura Faconauto, si sus ventas repuntasen, sus menores emisiones permitirían a los fabricantes acercarse al objetivo de Bruselas.

El sector se encuentra lejos de los anhelos comunitarios. En lo que va de año, las matriculaciones de modelos diésel han caído un 32,4%, suponiendo el 27,5% del total. En paralelo, y según Faconauto, las emisiones medias de CO2 de los coches nuevos vendidos en nuestro país se han situado en los 118 gramos por kilómetro, un 1,5% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

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Ningún fabricante estaría en este momento en condiciones de lograrlo. Según un informe publicado por Jato Dynamic, a finales de 2018, Toyota sería la única que bajaría de los 100 gramos de CO2 por kilómetro. Hay otras como Nissan (-5,2%), Suzuki (-0,7%), Seat (-1,1%) o Volkswagen (-0,7%) que han logrado reducir las emisiones, pero no dejarlas por debajo de los 100 gramos.

Para aquellos fabricantes que no alcancen los objetivos fijados, las sanciones no serán menores. La Unión Europea ha establecido un importe de 95 euros por gramo de dióxido de carbono por cada coche que emita más de 95 gramos por kilómetro.

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