Fitch y Moody's creen que los resultados del 20-D ponen en riesgo las reformas

La Razón
La RazónLa Razón

Las agencias calificación de riesgo, Fitch y Moody's, han alertado de que una larga incertidumbre política, así como un gobierno débil o apoyado por "partidos radicales", pondría en riesgo la recuperación económica y la continuidad de las reformas

La agencia de medición de riesgo Fitch ha considerado hoy poco probable una gran coalición PP-PSOE, ha apuntado la posibilidad de nuevas elecciones en 2016 y ha alertado de que una prolongada incertidumbre política, así como un gobierno débil o apoyado por "partidos radicales", pondría en riesgo la recuperación económica.

En un comentario tras la celebración de elecciones generales en España, sin que haya salido un claro ganador de las urnas, la agencia de calificación advierte de los riesgos "fiscales y para las reformas"de la "indefinición"del resultado electoral.

Fitch recuerda que el líder del PP y presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha dicho que va a intentar formar gobierno "pero esto puede llevar tiempo y las opciones parecen limitadas".

Al tiempo, ven "políticamente improbable"una "gran coalición"entre los dos grandes partidos.

Por ello, el escenario más plausible para una coalición sería la conjunción de al menos tres partidos "elevando el reto de asegurar un gobierno estable y coherente. Unas nuevas elecciones el año que viene son una posibilidad", recalcan.

Además, si el resultado de estas elecciones es un gobierno "débil"o uno apoyado por "partidos más radicales", podría darse un retroceso en las reformas adoptados o pérdidas fiscales, resaltan.

La reciente recuperación económica, combinada con tipos de interés muy bajos, ha ayudado a reducir el déficit público "pero el ajuste fiscal en España está incompleto", advierten.

No obstante, el hecho de que los presupuestos generales del Estado para 2016 estén aprobados favorecerá que el impacto de la incertidumbre a corto plazo sea limitado, según Fitch.

También mantiene la idea de que, sea quien sea el Gobierno, se reducirá el ratio deuda pública-PIB en la segunda parte de la década, a pesar de que este supuesto esté ahora más en duda, dicen.

Pero las dinámicas macroeconómicas positivas podrían darse la vuelta y la confianza económica verse dañada si se extiende la incertidumbre política, insisten.

Además el nuevo gobierno deberá afrontar el reto del independentismo catalán, recuerda Fitch, con toda la "incertidumbre"que conlleva dada la potencial influencia de partidos nacionalistas en el Parlamento nacional.

Por ello, el "reto"será llegar a un acuerdo "aceptable"entre Madrid y Barcelona con más autonomía para esta región (y quizá para otras, añaden).

Moody's

La agencia de calificación de riesgo Moody's considera que el resultado de las elecciones generales celebradas ayer en España aumenta la incertidumbre política y siembra dudas sobre la continuidad de las reformas y la reducción del déficit público.

En un comunicado, la agencia señala que será difícil formar un nuevo Gobierno y, de no lograrse, sería necesarias unas nuevas elecciones, con una incierta y prolongada fase política.

El resultado electoral preocupa a Moody's respecto al compromiso del gobierno español para mantener los esfuerzos con las reformas en curso, teniendo en cuenta además que en los últimos años España tampoco han logrado todas las metas de control presupuestario que se ha fijado.

El resultado, al margen de cambiar el tradicional peso de los dos grandes partidos (PP y PSOE), ha confirmado la posición de partidos nacionalistas con demandas de una mayor autonomía hacia sus regiones, lo que añadiría aún más complejidad a la labor del nuevo Gobierno, señala.

La agencia avanza que tendrá en cuenta el resultado de las negociaciones a la hora de adoptar una decisión sobre la perspectiva de la calificación de la deuda soberana española, que ahora es positiva.

Moody's recuerda que la perspectiva positiva que ha otorgado a España obedece a la mejora de la economía y al progreso de las reformas.

La agencia otorga a la deuda española una nota de Baa2 (equivalente a un aprobado), dos escalones por encima del bono basura, con perspectiva estable desde 2014. EFE