Freno al recargo de la luz y bajada del 70% del AVE

Industria se replantea la penalización por consumo excesivo El billete de alta velocidad costará menos si se compra con antelación

Madrid- Los ministerios de Industria y Fomento anunciaron ayer sendas medidas que van a dar un respiro a los bolsillos de los españoles, aunque en el primer caso sea sólo un alivio de carácter temporal. El departamento que dirige José Manuel Soria ha decidido suspender la aplicación de recargos en el recibo de la luz cuando se superen determinados niveles de consumo. Así lo comunicó el ministro de Industria, que admitió que, ante el demoledor análisis que ha hecho la Comisión Nacional de la Energía (CNE) de la orden ministerial y las críticas recibidas desde diversos sectores, como las asociaciones de consumidores, ha optado por tomarse un tiempo para estudiar fórmulas alternativas con las que aplicar este recargo, pues el Ministerio de Industria mantiene la intención de sacarla adelante, según advirtió Soria en el «Foro Cinco Días».

Concienciación

Soria considera necesario hacer «pedagogía entre los consumidores» para que sepan que «detrás de cada tecnología hay unos costes que inciden en el recibo de la luz». Los usuarios se van a decantar siempre por las tecnologías más «verdes», pero su criterio podría cambiar «cuando sepan el coste de la energía», argumentó.

El planteamiento inicial que había hecho el Ministerio de Industria era aplicar recargos progresivos en los peajes eléctricos a partir de que el consumo de los usuarios superara en un 10% su potencia contratada con el objetivo de fomentar un uso más racional de la energía.

De lo que sí se van a beneficiar los ciudadanos por más tiempo es de la intención de Industria de no «alterar» la parte regulada de la tarifa eléctrica en las próximas revisiones, de forma que la evolución del recibo de la luz dependerá exclusivamente de las subastas entre comercializadoras de la tarifa de último recurso (TUR). «Lo que suba o baje la luz será lo que digan los mercados», afirmó Soria. El coste de la energía supone alrededor de la mitad de la TUR, a la que están acogidos 17 millones de hogares y pymes, mientras que la otra mitad corresponde a los denominados peajes de acceso, con los que se pagan costes regulados como el transporte, la distribución, las ayudas al carbón o las primas a las renovables. En las revisiones de enero y octubre, el Ministerio de Industria ya congeló los peajes de acceso, con lo que la evolución del recibo sólo dependió del resultado de las subastas de la energía.

El recibo de la luz sigue siendo insuficiente para cubrir los costes de la energía, como refleja la evolución del conocido como déficit de tarifa, generado por este motivo. Soria insistió en que el objetivo es que en 2013 no se genere más y admitió que en 2012 este desequilibrio habrá crecido en 5.000 millones de euros, 3.500 millones de euros más del límite legal, fijado en 1.500 millones.

Déficit de tarifa

El ministro defendió las medidas adoptadas por el Ejecutivo a lo largo de 2012 para frenar la generación de déficit de tarifa y afirmó que si no se hubiera hecho nada, esta deuda habría crecido en 3.600 o 3.700 millones de euros adicionales, con lo que al final del ejercicio habría rozado los 8.000 millones de euros.

El ministro achacó la desviación al hecho de no haber podido trasladar los costes extrapeninsulares a los Presupuestos Generales del Estado –1.800 millones de euros– para no elevar el déficit público. También ha influido que las primas al régimen especial han sido mayores de lo previsto por la incorporación de nuevos proyectos, con lo que cerrarán el año en 8.400 millones frente a los 7.200 millones de euros presupuestados, y a que los ingresos por peajes han sido inferiores por la caída de la actividad económica.

Una de las medidas que, precisamente, estaban encaminadas a combatir este abultado déficit de tarifa del sistema eléctrico era el recargo por el consumo excesivo de energía. Según los cálculos de Industria, la medida podría reportar a las arcas estatales 280 millones de euros anuales.

El Ministerio de Fomento, por su parte, prepara novedades en las tarifas de la alta velocidad ferroviaria. La ministra, Ana Pastor, anunció ayer en Antena 3 que, en los próximos días, Renfe ofrecerá descuentos de entre el 30 por ciento y el 70 por ciento en el precio de los billetes del AVE en función de la ocupación de los convoyes y de la antelación con la que se compren los billetes.

La operadora ferroviaria lleva tiempo trabajando en un sistema que se empezó a gestarse durante el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero que permita aumentar la ocupación de los trenes con menos demanda de pasajeros para minimizar las pérdidas. La propia Pastor reconoció que el AVE es un medio de transporte caro y que, en muchas ocasiones, los trenes tienen una ocupación que apenas llega al 50 por ciento.

Sistema flexible

El sistema en el que trabaja Fomento, muy parecido al que utilizan las aerolíneas, consiste en que los billetes de AVE mantengan una tarifa base y, a partir de ella, otros precios teniendo en cuenta la demanda que registre el tren y la antelación con que se compre. «El AVE es actualmente el modelo de transporte más eficiente y competitivo, y además, es puntual, de calidad y cubre largas distancias», destacó la ministra de Fomento. Por ello, manifestó su convencimiento de que el AVE «puede y debe ser competitivo y eficiente».

La ministra ratificó 2018 como fecha para la llegada del AVE a Galicia, tal como anunció el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. «El presidente del Gobierno ha dicho que llegará a Galicia y yo soy la que trabajo junto al resto del Gobierno para que llegue en esa fecha», aseguró.