Nadal reaviva la «guerra» contra el sector energético

Lejos de relajarse, la tensión que desde hace meses mantienen el Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital y las empresas energéticas se acrecienta. Ayer, en Barcelona, en un simposio internacional en el que estaban presentes los máximos responsables de Endesa, Repsol o Enagás, Álvaro Nadal pidió al sector que dejara de recurrir toda la normativa que elabora el Gobierno, porque «genera inseguridad jurídica». Al ministro no le parece normal la situación actual en que se recurre judicialmente todo «con la idea de a ver qué cae».

La batalla dialéctica (y también jurídica) entre las dos partes se reactivó la pasada semana con los ajustes que el Gobierno pretende hacer en el sector y que supondrían un ahorro de hasta 240 millones de euros, 190 millones en el sector eléctrico, y el resto, en el sector gasista. Y es que el sector energético ha expresado en diversas ocasiones su disconformidad con la pretensión del Gobierno de rebajar los ingresos regulados que reciben las grandes eléctricas por la distribución. Aquí Nadal lanzó un mensaje cargado de ironía. «No hay ninguna actividad en la que se retribuya el interés del bono español a diez años (ayer en el 1,48%) más 200 puntos básicos. Es una actividad sin riesgo, limpia de polvo y paja».

«No puede ser que todos los bonos sociales, todos los reales decretos, todas las leyes, sean recurridas. No ocurre en ningún otro sector, en telecomunicaciones, en banca...», aseguró ayer Nadal. «No se ha parado de recurrir todas y cada una de las normas del sector energético de este país. La inseguridad jurídica comienza siempre por poner en duda todas y cada una de las normas, incluidas las que tienen rango de ley».

El presidente de Endesa, Borja Prado, reclamó una relación «cercana y colaborativa» entre la empresa y la administración porque «es la clave para cumplir con los significativos retos que el sector energético tiene por delante».

Equilibrar el sistema

Aunque el ministro reconoció que las mayoría de las sentencias han sido favorables al Gobierno, en los últimos meses ha habido algunas contrarias sobre elementos puntuales del sistema que obligarían a subir en torno a un 2% los peajes, porque el equilibrio en el sistema se ha descompensado».

Nadal ve excesiva la polémica que se ha desatado, pero asegura que el Ejecutivo debe tener capacidad de decisión sobre el «mix» energético del país, ya que si cierra una central nuclear afecta a las condiciones del mercado o bien a los objetivos medioambientales. «Si no se hace sostenible el sistema, no solo en la vertiente económica, sino también en la social, nos encontraremos con un problema de aceptación social del sistema energético y alguien va a tener la tentación de hacer un ‘big bang’ en lugar de cambios graduales», añadió.