MENÚ
jueves 22 agosto 2019
13:59
Actualizado

Hasta 850 euros si el PIB crece un 2,5%

Para que el SMI logre esta cuantía también habrán de crearse 450.000 empleos. Rajoy cree que son límites «razonables y sostenibles». Beneficiará a 533.978 trabajadores en 2018.

  • El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acompañado por la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y los secretarios generales de CC OO y UGT, Unai Sordo (2i) y Pepe Álvarez (i), durante la firma del acuerdo social
    El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acompañado por la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y los secretarios generales de CC OO y UGT, Unai Sordo (2i) y Pepe Álvarez (i), durante la firma del acuerdo social

Tiempo de lectura 4 min.

27 de diciembre de 2017. 00:48h

Comentada
Roberto L. Vargas 26/12/2017

Gobierno, patronal y sindicatos rubricaron ayer en el Palacio de La Moncloa el acuerdo para subir el salario mínimo (SMI) hasta los 850 euros mensuales en 2020. Un incremento que saerá progresivo y condicionado. La mayor subida se producirá dentro de tres años, cuando avance un 10%, para alcanzar los 11.901 euros brutos anuales en catorce pagas. El año próximo se incrementará un 4%, resultando 736 euros al mes y 10.304 euros al año. En 2019 avanzará otro 5%, hasta los 773 euros mensuales que representan 10.819 euros al año.

La subida de 2018 se llevará este mismo viernes el Consejo de Ministros y afectará a 533.978 trabajadores, el 3,5% de los afiliados a la Seguridad Social. La tesorería de este organismo aumentará su recaudación anualmente en unos 33,22 millones, puesto que la base mínima de cotización subirá lo mismo que el salario mínimo.

Para que se llegue a estos niveles será preciso que la economía avance un 2,5% anual y que se creen 450.000 empleos, según recordó el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El jefe del Ejecutivo consideró que se trata de «límites prudentes». Si no se cumplen, el Gobierno abrirá, en cuanto se constate el incumplimiento, un proceso de negociación con las organizaciones sindicales y empresariales para determinar la cuantía del SMI del año siguiente, según consta en el acuerdo rubricado ayer. El compromiso fue firmado por el propio Rajoy, la ministra de Trabajo, Fátima Báñez; los secretarios generales de UGT y CC OO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, respectivamente; y los presidentes de CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi, respectivamente.

La firma del acuerdo fue celebrada por todos los agentes sociales. Rajoy lo calificó de «acuerdo de país» para que el que pidió el apoyo del resto de fuerzas políticas. «Nuestra democracia ha sabido firmar grandes pactos con agentes sociales. Éste es uno de ellos», recalcó el presidente. Para el Ejecutivo, el empleo sigue siendo su principal prioridad. «Queremos que la recuperación llegue a todos los hogares y a todos los salarios, especialmente a los más bajos y por eso vamos a mejorar los salarios», explicó Rajoy.

Desde los sindicatos CC OO y UGT subrayaron que el acuerdo es «muy positivo», y lo señalaron como el primer paso para poder mejorar los salarios de todos los trabajadores en el ámbito de la negociación colectiva entre patronal y sindicatos. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, manifestó que aún existen muchas personas con trabajos a tiempo parcial o con nóminas que no les permiten llegar a final de mes, razón por la que defendió que el acuerdo sobre el SMI deberá trasladarse también a la negociación colectiva. Por su parte, el secretario general de Comisiones Obreras, Unai Sordo, recordó que el pacto corrige la «anomalía histórica» de no contar con un salario mínimo que llegara al 60% de la remuneración media del país conforme a lo establecido en la Carta Social Europea.

Los empresarios aprovecharon la firma para reivindicar su papel como motores de la economía y reclamar una política salarial ajustada a los ciclos. CEOE y Cepyme insistieron en que los salarios se suben cuando las empresas son productivas y competitivas. El presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, defendió que son los empresarios quienes crean el medio millón de puestos de trabajo que se generan anualmente, razón por la que hay que «cuidar» a las empresas. El presidente de la CEOE, Juan Rosell, para quien el acuerdo es «razonable y va en la buena dirección», destacó que ensanchar la diferencia entre los subsidios para desempleados y el salario mínimo permite combatir la economía sumergida.

Excepción

El pacto sellado ayer detalla que la subida no se aplicará a los convenios colectivos que tengan el SMI como referencia para evitar «distorsiones económicas» dada la cuantía de las subidas. Y subraya que la prioridad de la política económica «sigue siendo el mantenimiento del crecimiento económico y la creación de empleo» para «reducir la tasa de paro hasta niveles razonables y para que la recuperación llegue a todos los españoles».

Últimas noticias