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Emprendimiento

Los retos a superar para que la startup española llegue a ser internacional

El acceso a la financiación y un mercado regulatorio menos fragmentado ayudarían

Los retos a superar para que la startup española llegue a ser internacional freepik

España, como otros países de la Unión Europea, se ha propuesto dejar de ser solo un país de startups prometedoras para convertirse en una auténtica fábrica de empresas tecnológicas capaces de jugar en las grandes ligas internacionales. El reto ya no es arrancar proyectos, sino acompañarlos en su salto a mercados exteriores, facilitar su escalado y evitar que el talento y la inversión busquen mejores condiciones fuera de la Unión Europea.

Pero internacionalizar una startup en España es mucho más que cruzar fronteras: es enfrentarse a un ecosistema complejo que exige una conjunción de factores regulatorios, financieros, culturales y humanos, todo ello en un marco europeo fragmentado y altamente competitivo. En la actualidad, la internacionalización se ha convertido en un imperativo para las startups españolas que aspiran a transformarse en scaleups, es decir, empresas con un crecimiento acelerado y capacidad para competir en mercados globales.

Alister Moreno, presidente de EsTech y CEO de Clikalia, señala que para lograr esta ambición «necesitamos un marco que acompañe el crecimiento». Este marco, que recoge el Plan Nacional de Escalabilidad lanzado hace un año, apunta a la necesidad de una simplificación administrativa real que facilite la expansión territorial y suprarregional. Moreno apunta que la fragmentación normativa entre regiones es uno de los obstáculos palpables para que las startups puedan moverse con agilidad. «En lo regulatorio, es urgente avanzar hacia una simplificación administrativa real, que facilite la expansión y reduzca la fragmentación normativa entre regiones». Sin embargo, esta no es la única pieza del puzzle. En materia fiscal, el presidente de EsTech propone «incentivos a la inversión en I+D y la internacionalización, la atracción de capital riesgo, así como una revisión del tratamiento de las stock options, clave para atraer y retener talento».

El factor humano y la alineación de la formación con las necesidades reales del ecosistema tecnológico constituyen otro pilar fundamental. Moreno hace hincapié en que se debe facilitar «la movilidad internacional de perfiles altamente cualificados», pues solo con capital humano preparado y flexible será posible que España se consolide como un nodo capaz de generar campeones tecnológicos que compitan a nivel global, algo que el propio sector visualiza como una prioridad indispensable para que el país deje de ser un simple exportador y se convierta en un referente europeo.

Tres líneas de apoyo

En este entramado de apoyos, ICEX juega un papel insustituible, adecuando sus herramientas a las particularidades del sector tecnológico. Chema Blasco, Director Ejecutivo de Crecimiento y Competitividad de ICEX, describe que la organización trabaja bajo tres pilares fundamentales. «En primer lugar, facilitar su escalabilidad internacional, acortando plazos, abaratando costes, a través de contactos, de búsqueda de contratos, y de puesta en valor de las soluciones tecnológicas españolas en el panorama internacional». Esta tarea está más allá de la mera promoción, pues implica la creación de redes y sinergias críticas para que las startups puedan acelerar su internacionalización.

Blasco destaca que el apoyo de ICEX es integral. «El acompañamiento trata de ser de 360º, apoyando también la llegada de financiación a las tecnologías españolas, haciendo interactuar a fondos de inversión privados españoles y públicos, así como fondos de inversión extranjeros». Además, ICEX considera el factor de las alianzas estratégicas con grandes corporaciones como uno de los motores de crecimiento más potentes en el ecosistema. «Somos unos convencidos de las alianzas estratégicas en el ecosistema, y de cómo las corporaciones tienen ya un efecto tractor importantísimo sobre las startups y más que pueden tener.»

Este soporte institucional se materializa en acciones concretas y programas dirigidos a startups y scaleups, desde su promoción en grandes eventos internacionales como SLUSH o WebSummit, hasta programas específicos como DESAFIA junto con Red.es, que ha trabajado con casi 400 futuras scaleups en ecosistemas internacionales. Blasco puntualiza que el acompañamiento no termina con la asistencia directa. «Los pabellones de emprendimiento de ICEX ponen a la empresa en el centro y no deja de generarse valor añadido antes, durante y después de los eventos». Este tipo de iniciativas consolidan la presencia internacional de las startups españolas y les ofrecen información personalizada y estudios de mercado adaptados, superando así la tradicional “información imperfecta” que suelen padecer frente a competidores extranjeros.

Acceso a financiación

La expansión internacional también depende directamente del acceso a instrumentos financieros adecuados y adaptados a las distintas etapas de crecimiento.

En este sentido, BME ha desarrollado una «escalera de financiación» que acompaña a las startups tecnológicas desde sus fases más tempranas hasta su salida a bolsa. Se trata de un recorrido adaptado para afrontar los retos que plantea la escalabilidad y la internacionalización. Jesús González Nieto, director gerente de BME Growth y BME Scaleup, explica que el primer paso es el denominado Entorno Pre Mercado, «una plataforma de formación, entrenamiento y networking para startups que buscan prepararse para acceder al mercado, seguido de BME Scaleup, pensado para empresas en crecimiento que ya tienen cierto grado de madurez, y finalmente BME Growth para compañías más estructuradas».

Además, González Nieto subraya que recientemente han incorporado una modalidad única en el mundo llamada BME Easy Access, que simplifica los procesos para las compañías emergentes y reduce barreras de entrada al mercado principal. «Esto nos permite ofrecer una vía estructurada, flexible y adaptada al crecimiento de las scaleups tecnológicas». Reconoce que la fiscalidad sigue siendo un reto pendiente para que los mercados españoles sean más atractivos para las empresas en expansión global. En este aspecto, BME impulsa debates y propone modelos innovadores como la «cuenta sueca» para incentivar la inversión a largo plazo.

El directivo enfatiza que este ecosistema financiero sólido no solo acompaña el crecimiento de las empresas, sino que aspira a posicionar a BME como un mercado de referencia para el talento tecnológico europeo, con más de un tercio de las empresas incorporadas al mercado emergente en 2022 pertenecientes al sector tecnológico. Además, ve un impulso positivo por los planes de apoyo a las tecnológicas anunciados desde Europa, que serán un catalizador para el desarrollo continuo del sector. «Este crecimiento empresarial puede apoyarse también en los mercados europeos».

Fragmentación regulatoria

No obstante, expandirse dentro del mercado europeo no está exento de desafíos regulatorios y legales que complican la escalabilidad. Nico de Luis, representante de Shakers y parte de EsTech, subraya la dificultad que implica navegar entre 27 sistemas legales diferenciados. «La excesiva dificultad que supone expandirse a nuevos mercados dentro de Europa en comparación con EEUU y China es que la UE está compuesta por 27 sistemas legales diferentes». Esta fragmentación hace que lanzar un nuevo mercado sea «casi como montar una nueva startup desde cero».

Para intentar superar esta barrera, De Luis apoya la iniciativa del régimen 28 EU.inc, que promueve un marco normativo único para toda Europa, lo que permitiría multiplicar el tamaño de sus mercados objetivo, aumentar competitividad y facilitar la captación de capital. «Esta iniciativa permitiría a las scaleups españolas aumentarlo de forma exponencial y captar capital más fácilmente».

Al mismo tiempo, De Luis enfatiza la importancia de la cultura interna y la gestión del talento en las startups, especialmente en fases de rápido crecimiento. Además, sugiere que la elección de inversores es una decisión estratégica crítica de larga duración, «Cuando das entrada a un socio en el capital de la compañía lo haces para que te acompañe durante varios años y que lo normal es que tengáis que vivir momentos complicados juntos».

Un nuevo capítulo en el emprendimiento

La internacionalización de las startups no puede concebirse como una cuestión aislada, sino como un fenómeno que integra desde la simplicidad regulatoria doméstica hasta sofisticados sistemas financieros, pasando por la cohesión cultural y la cooperación público-privada. Las recientes propuestas y movimientos del ecosistema muestran una clara voluntad de avanzar para que España se posicione como un polo regional y como un actor activo con capacidad de generar campeones europeos y competir con fuerza en la economía global. El camino hacia la internacionalización es un esfuerzo colectivo y multifacético, donde el talento, las políticas públicas y la financiación convergen de manera crítica para escribir un nuevo capítulo.