Un 71,7% reclama reformas contra el bloqueo político

Cansados de la parálisis, la mayoría estaría a favor de que gobierne la lista más votada o de que se premie al ganador

Los españoles están cansados del bloqueo político y ven con buenos ojos las propuestas de reformas legales que han circulado como solución para sacar a España de la parálisis en la que lleva instalada desde abril del año pasado. Aunque poco se ha movido realmente desde las elecciones de 2015, que ya tuvieron que repetirse en julio de 2016. Ahora lo que falta es que la mayoría parlamentaria transforme en hechos los anuncios de reformas que no han llegado a concretarse. Así, el presidente del Gobierno en funciones Pedro Sánchez ya planteó en su primer discurso de investidura fallida una oferta de pacto de Estado a todas las fuerzas para reformar el artículo 99 de la Constitución española, con el fin de evitar futuros bloqueos políticos a la hora de formar gobierno si las fuerzas políticas eran incapaces de alcanzar consensos. El artículo 99 es el que regula el procedimiento de investidura del presidente del Gobierno de España, y hasta el 71,7 por ciento de los encuestados por NC Report se declara partidario de esa modificación. Pero también la mayoría ve bien que gobierne la lista más votada, hasta un 84,9 por ciento. Un principio que los partidos vienen defendiendo más o menos en función de sus intereses. Cuando les ha convenido, se han apuntado a él, y se han desdicho de ese apoyo cuando ha dejado de favorecerles. El PP fue el gran abanderado de que gobernase siempre la lista más votada porque tenía que batirse contra un mapa de alianzas de la izquierda que si no conseguía mayoría absoluta le dejaba siempre fuera de las instituciones. Ese criterio fue válido hasta que la división del centro derecha enfrentó a los populares a la realidad de que o llegaban a acuerdos dentro de su bloque ideológico, con Ciudadanos y con Vox, o no podrían volver a gobernar en prácticamente ninguna importante alcaldía ni tampoco en comunidades autónomas. La realidad de las últimas elecciones autonómicas y municipales refleja perfectamente esta situación. Y lo mismo puede decirse del PSOE, contrario al gobierno de la lista más votada porque conseguía con sus acuerdos postelectorales lo que no le habían concedido las urnas. Hasta que ahora la reclama porque se enfrenta a un escenario nacional de clara ingobernabilidad después de haber sido por dos veces la fuerza más votada. En lo que no hay acuerdo es en aplicar la fórmula de primar al partido ganador de las elecciones con 50 escaños más. El 47,2 por ciento lo apoya frente al 35,8 por ciento que lo rechaza. Por último, hasta un 58,5 por ciento de los encuestados rechaza que el Gobierno del PSOE con Podemos pueda ser considerado como «un peligro» para la democracia.