JxCat insta a no hablar en castellano a gente que «no parece catalana»

Petición de la alcaldesa de Vic en el Parlament. La oposición tilda de «supremacistas» las declaraciones de Anna Erra. El Govern apoya una campaña para usar solo el catalán

La diputada de JxCat Anna Erra, ayer en el momento de su petición en el Parlament
La diputada de JxCat Anna Erra, ayer en el momento de su petición en el Parlament

Nueva polémica en el Parlament a cuenta de la lengua. La alcaldesa de Vic y diputada de Junts per Catalunya, Anna Erra, emplazó ayer a los «catalanes autóctonos» a no cambiar de idioma ni empezar a usar el castellano «ante cualquier persona que por su aspecto físico o nombre no parece catalana».

La intervención de la diputada postconvergente iba dirigida a la titular de Cultura –y por extensión, responsable de la política lingüística del Ejecutivo–, Mariàngela Vilallonga, y trataba sobre la campaña «No me cambies la lengua», una iniciativa oficial de la Generalitat que insta a no cambiar de idioma ante los recién llegados para potenciar el aprendizaje del catalán.

En concreto, Erra instó públicamente desde el escaño a «poner fin a la costumbre muy presente en determinadas zonas del país de hablar en castellano a cualquier persona que por su aspecto físico o por su nombre no parezca catalana». Una arenga que llegó después de su defensa cerrada del catalán como «lengua integradora», «elemento de cohesión social» y «generador de oportunidades». «Hay una confusión existente entre los catalanohablantes que perjudica gravemente nuestra lengua. Piensan que dirigirse a alguien en castellano es un acto de respeto. Y no es así», abundó para justificar su blindaje del catalán en detrimento del español.

Además de calificar de «defecto» el hecho de cambiar de idioma en una conversación con una persona que no habla ni entiende la lengua, la alcaldesa de Vic también aseguró que «hay que concienciar a los catalanes autóctonos que hayan nacido fuera que es necesario aprender el catalán» como receta para promover su uso.

La titular de Cultura del Govern recogió después el guante y pese a que no hizo referencia explícita a las palabras de Erra, compañera de partido, sí que defendió de forma cerrada la promoción de la Generalitat a favor de «no cambiar de lengua». «Nos preocupa el uso social de la lengua catalana y aplaudimos todas las iniciativas que faciliten el acceso a la lengua para que todos se la haga suya. Por este motivo, valoramos muy positivamente y favorablemente acciones como esta campaña», explicó antes de dejar claro que su objetivo final es que «los catalanohablantes mantengan el catalán cuando conversen con personas que no saben si lo hablan».

Las palabras de la alcaldesa de Vic y la posterior ratificación de la consejera de Cultura de la Generalitat provocaron un alud de críticas del PSC, PP y Ciudadanos, que expresaron su rechazo tanto en las redes sociales como en sede parlamentaria. «Cuando crees que ya lo has oído todo, siempre hay algún diputado separatista que supera la miseria», reaccionó el líder de los «populares», Alejandro Fernández, protagonista por su cara de estupor al escuchar las palabras de Erra.

El grupo parlamentario de Ciudadanos fue un paso más allá y registró en la Mesa del Parlament una queja y una propuesta de resolución con las que quieren denunciar el lenguaje «supremacista» de la alcaldesa de Vic.

Y el diputado del PSC Pol Gibert resumió en Twitter: «Por desgracia, a los racistas no se les identifica por sus características físicas». A raíz del revuelo levantado, Anna Erra «lamentó» su intervención y se disculpó también a través de las redes.