Tres «momentos estelares» de la ministra de Exteriores

En tan solo un mes al frente de la diplomacia española la ministra González Laya ha desmentido a los que celebraron con optimismo su nombramiento

EU Foreign affairs council
Brussels (Belgium), 17/02/2020.- Spanish Minister of Foreign Affairs, European Union and Cooperation Arancha Gonzalez Laya (L) and German foreign minister Heiko Maas (R) during a European foreign affairs council in Brussels, Belgium, 17 February 2020. (Bélgica, Bruselas) EFE/EPA/OLIVIER HOSLETOLIVIER HOSLETEFE

Algo más de un mes ha transcurrido desde que la ministra de Asuntos Exteriores tomó posesión de su cargo y lo cierto es que la nueva inquilina del Palacio de Santa Cruz ha tenido ya ocasión de hacerse notar... y no siempre de manera positiva. Este es un repaso a los «momentos estelares» de la ministra González Laya durante el primer mes al frente de la diplomacia española.

1. Juan Guaidó y la cuadratura del círculo

Tras su comparecencia ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la ministra de Exteriores tuvo un encuentro -podría incluso hablarse en encontronazo- con los medios de comunicación que le pidieron una aclaración sobre cómo era posible que el Gobierno considerara a Juan Guaidó al mismo tiempo «presidente electo» y «líder de la oposición». La pregunta apuntaba a la comprensible esquizofrenia interna en un Gobierno compuesto por el PSOE y Podemos y el ex abrupto de la ministra -visiblemente molesta con la pregunta- se hizo viral: «Más allá de la terminología, Guaidó es presidente encargado (un título hecho a la medida de la situación en Venezuela) y, a la vez, líder de la oposición».

2. Iberoamérica relegada a dirección general

En una de sus primeras decisiones ejecutivas como ministra -la remodelación del Ministerio de Exteriores- González Laya sorprendió a propios y extraños relegando el departamento encargado de las relaciones con hispanoamérica de Secretaría de Estado a Dirección general insertada en la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores. En medios diplomáticos esta decisión causó inquietud por que se trataba nada menos que de «degradar» el ámbito primordial (junto a la Unión Europea) en la que se desarrolla la política exterior de España. La portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, criticó la decisión porque significaba «relegar el protagonismo de España [en la región] a segundo plano y habría que saber por qué». Las críticas arreciaron de tal manera que González Laya se vio obligada a rectificar la decisión. El problema vino cuando la solución al error fue considerada cosmética y no real ya que lo que se hizo fue cambiar la denominación de la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores añadiéndole un «y de Iberoamérica y Caribe».

3. «Soberanía del siglo XXI» para Gibraltar.

En una entrevista concedida al diario económico británico «The Financial Times» la Ministra González Laya restó importancia a conceptos como «soberanía» en referencia a la colonia que el Reino Unido mantiene en territorio español para centrarse en cuestiones más «pragmáticas» como la lucha contra el fraude fiscal y el contrabando. La estrategia de González Laya, bajo la enseña de una peculiar «soberanía del siglo XXI» se alinea perfectamente con la que los Gobiernos socialistas han venido manteniendo tradicionalmente respecto al Peñón: Felipe González abrió la Verja apenas 13 días después de llegar a la Moncloa en diciembre de 1982, gracias a ello Gibraltar ha pasado milagrosamente de ser un enclave insostenible para los británicos y sin economía digna de ese nombre a ser un floreciente centro financiero y de juego online con el tercer PIB per cápita más alto del planeta tras Luxemburgo y Qatar. Mientras, los municipios colindantes del Campo de Gibraltar constituyen, con 30.000 desempleados, una de las zonas con más paro de toda la Unión Europea.