El 8-M que Montero volvería a repetir

De 440 casos a 6.393 Igualdad cree que actuó bajo el criterio de Sanidad, pero Europa reprende al Gobierno

En tan solo siete días, el escenario político-sanitario en España ha cambiado a pasos vertiginosos. En lo político, el Gobierno ha acallado una de las primeras crisis de la coalición, la más sonora y que tenía dos principales protagonistas; la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo y la ministra de Igualdad, Irene Montero a causa de la ley de libertad sexual a la que el Gobierno dio luz verde la pasada semana después de un episodio de críticas y posiciones contrarias en el Consejo de Ministros. Esa crisis ha pasado página para abrir una mayor, a causa de la situación de emergencia sanitaria por el coronavirus. Cuando en España rozábamos los 440 contagios por Covid-19 y la cifra de fallecidos ascendía ya a diez personas en España, Madrid celebraba el día Internacional de la Mujer. Una manifestación a la que acudieron 120.000 personas.

Simultáneamente en la cubierta de Vistalegre, Vox congregaba a cerca de 8.000 personas para ratificar el liderazgo de Santiago Abascal al frente del partido. Una semana después, tras el contagio de sus principales protagonistas y el aumento de casos en la población, -hasta 6.393 ayer– se han confi rmado los peores pronósticos, a la par de que han abierto el debate sobre sí debían o no haber suspendido sus actos. La agencia de salud pública europea, de hecho confirma que era imprudente la celebración de este tipo de actos al repuntar los casos de coronavirus. Desde Europa aconsejaban previamente al Gobierno de que debían cancelar todo tipo de actos multitudinarios. En un informe del pasado 3 de marzo desaconsejaba a la población acudir a actos con grandes afluencias de gente. La agencia recomendaba a los gobiernos promover entre los ciudadanos «medidas de distanciamiento social», entre las que destaca una que puede aplicarse directamente a la manifestación del 8-M: «Evitar actos multitudinarios innecesarios». El Gobierno decidió desoír las recomendaciones europeas y seguir adelante con la manifestación, al igual que desde Vox, al no haber recibido ninguna limitación por parte del Ejecutivo. Una semana después, la ministra de Igualdad confirmó que tras notar síntomas sus pruebas de coronavirus habían dado positivo. Al instante, el Gobierno se puso en cuarentena. De todo el Ejecutivo, solo la ministra de Política Territorial y Función Pública Carolina Darias dio positivo tras someterse a las pruebas. Vox suma cinco casos más de Covid- 19 en sus filas.

Ante esta situación, sin embargo, fuentes de Podemos niegan que haya sido un error mantener la convocatoria del 8-M y se remiten al Ministerio de Sanidad. «Nadie desaconsejó asistir a la manifestación», se limitan a asegurar. De hecho, la ministra en una entrevista en La Sexta, tras el 8-M, mantuvo que «nadie duda que la gestión ha sido la mejor para la salud». Desde Vox, tras confirmar el positivo de Javier Ortega Smith, pidieron perdón a sus militantes por la celebración de Vistalegre. Hoy, en estado de alarma, las dudas de la idoneidad de estos actos regresan.