Memoria histórica europea (I)

La iniciativa legislativa promovida por la vicepresidenta y ministra de la «Memoria democrática» (sic), se resume en que un Gobierno socialcomunista pretende imponernos por ley, no sólo lo que debemos recordar –memoria– del periodo de nuestra Historia que va desde julio de 1936 hasta 1978, sino la calificación de lo que de ese recuerdo y opinión es digno de considerarse democrático.

Creo oportuno refrescar la «memoria» de los grupos parlamentarios del bloque político de la moción de censura, que sin duda van a apoyar entusiasticamente el proyecto del Gobierno. El Parlamento Europeo tiene un carácter razonablemente democrático, y lo mismo podemos decir de su «Memoria Histórica» que, precisamente, abarca casi el mismo lapso temporal que el Gobierno quiere regular por esta ley. Por ello, es oportuno e inexcusable invocar la Resolución aprobada al respecto por este Parlamento el pasado año condenando el «nazismo y el comunismo» como regímenes totalitarios y culpables de los más de 50 millones de muertos en Europa durante la Segunda Guerra Mundial.

Que un Gobierno con cinco ministros comunistas apruebe esta «Ley de Memoria» para adoctrinar a los niños y jóvenes en sus contenidos curriculares de ESO y bachillerato, es digno de tomar en consideración. Lo más conveniente, sin duda, será educar a nuestras jóvenes generaciones –en tanto que españoles y europeos– con arreglo a la Resolución aprobada por el Parlamento de Estrasburgo respecto a la memoria democrática europea. Vamos a hablar de ello.